An. Sist. Sanit. Navar. 2009, V ol. 32, Suplemento 1 49
An. Sist. Sanit. Navar. 2009; 32 (Supl. 1): 49-58
Servicio de Obstetricia y Ginecología.
Hospital Virgen del Camino. Pamplona.
Correspondencia:
Ricardo Ezcurra Irure
Avda. Sadar, 42
31192 Mutilva Baja (Navarra)
Tfno. 647559863
E-mail:
[email protected]
RESUMEN
El dolor abdomino-pélvico es una entidad comple-
ja, a veces de difícil diagnóstico, que requiere un análi-
sis profundo para determinar sus causas y el tratamien-
to más adecuado. Implica a diversas vísceras por lo que
frecuentemente el abordaje debe ser multidisciplinar y
en ocasiones exige una actuación rápida ya que está en
juego la vida de la paciente
Se han expuesto en este trabajo sólo las causas de
origen ginecológico pues entendemos que el resto de
patologías corresponde explicarlas a otras especialida-
des.
Se expone un cuadro de diagnóstico diferencial en-
tre las causas más frecuentes de dolor pélvico de origen
ginecológico.
Palabras clave. Dolor pélvico. Torsión de ovario. Em-
barazo ectópico. Enfermedad pélvica inflamatoria. En-
dometriosis.
ABSTRACT
Abdominal-pelvic pain is a complex entity, at times
difficult to diagnose, which requires a deep analysis to
determine its causes and the most suitable treatment. It
involves different viscera which is why its management
must frequently be multidisciplinary and on occasion it
requires rapid action as the patient’s life is at stake.
This article sets out only the causes with a gynae-
cological origin since, in our understanding, it corres-
ponds to other specialities to explain the rest of the
pathologies.
A diagnostic table is set that differentiates amongst
the most frequent causes of pelvic pain with a gynaeco-
logical origin.
Key Words. Pelvic pain. Ovarian torsion. Ectopic preg-
nancy. Pelvic inflammatory disease. Endometriosis.
Dolor abdomino-pélvico en ginecología
Abdominal-pelvic pain in gynaecology
R. Ezcurra, N. Lamberto, V. Peñas
R. Ezcurra y otros
50 An. Sist. Sanit. Navar. 2009, V ol. 32, Suplemento 1
INTRODUCCIÓN
El dolor abdominopélvico agudo es una
de las causas más frecuentes de consulta
ginecológica y la causa más frecuente de
hospitalización.
La valoración inicial más importante que
se debe realizar es determinar si se trata de
un abdomen agudo quirúrgico y si precisa
hospitalización inmediata. Es importante
descartar la gestación al comenzar la evalua -
ción de la paciente (considerar posibilidad
de gestación ectópica rota, que puede con -
vertirse en una situación de riesgo vital).
Dentro de los posibles diagnósticos
se presentan: gestación ectópica, torsión
de quiste de ovario (la importancia de su
diagnóstico precoz radica en una rápida
intervención para preservar el ovario y la
trompa), dismenorrea, endometriosis y los
miomas.
El diagnóstico oportuno del dolor pélvi-
co agudo es de importancia crítica porque
el retraso podría aumentar la morbimorta-
lidad. La historia precisa es clave para esta-
blecer el diagnóstico correcto. Es necesario
verificar la fecha y el carácter de los dos úl-
timos periodos menstruales y la presencia
de hemorragia o secreción anormal.
DOLOR PÉLVICO AGUDO
Se debe tener en cuenta el comienzo, ca -
rácter , localización y patrón de irradiación
del dolor y correlacionarlos con los cam -
bios (micción, defecación, relaciones sexua -
les, actividad física…), la regularidad de los
periodos menstruales, la posibilidad de em -
barazo, la presencia de sangrado vaginal o
flujo, antecedentes medicoquirúrgicos. Una
historia reciente de dispareunia o dismeno -
rrea es sugestiva de patología pélvica. Las
causas más frecuentes de dolor pélvico
agudo en las mujeres incluye: enfermedad
inflamatoria pélvica (EIP), masas o quistes
anexiales con torsión, rotura o sangrado,
gestación ectópica, endometritis o degene -
ración, infarto o torsión del mioma.
Cuando se presenta una mujer con do-
lor abdominopélvico, la valoración inicial
más importante es determinar si se trata
de un abdomen agudo quirúrgico. Las dos
siguientes consideraciones son averiguar
si se encuentra embarazada, (considerar
la posibilidad de embarazo ectópico) y si
precisa hospitalización inmediata. Hay que
hacer una valoración rápida para identifi-
car pacientes que requieren intervención
quirúrgica urgente, incluyendo anamnesis,
si es posible, y exploración física, incluyen-
do examen pélvico. Pueden presentarse
signos de gravedad que indican necesidad
de cirugía urgente (inestabilidad hemodi-
námica: hipotensión, confusión, diaforesis,
obnubilación…).
Es importante determinar los antece-
dentes del dolor: cómo y en qué momento
se inició éste: la presencia de síntomas gas-
trointestinales (ej: anorexia, náuseas, vómi-
tos, estreñimiento relativo o pertinaz, fla-
tulencia); de síntomas urinarios (ej: sensa-
ción urgente de orinar, micción frecuente,
hematuria y disuria y signos de infección
(fiebre, escalofrío).
CAUSAS DE DOLOR PÉLVICO
Dolor agudo: enfermedad o disfunción
ginecológica
– Complicación del embarazo
• Embarazo ectópico (EE) roto
• Amenaza de aborto (AA) o aborto
incompleto
• Degeneración de leiomioma
– Infecciones agudas
• Endometritis
• Enfermedad inflamatoria pélvica
• Absceso tuboovárico
– Trastornos de los anexos
• Quiste ovárico funcional hemorrá-
gico
• Torsión de anexo
• Quiste paraovario torsión
• Rotura quiste ovárico (funcional
o neoplásico: dermoide/endome-
trioma…)
Dolor pélvico recurrente
– Dolor periovulatorio (Mittelschmerz)
– Dismenorrea primaria/secundaria
Causas gastrointestinales
– Gastroenteritis
– Apendicitis
– Obstrucción intestinal
– Diverticulitis
– Enfermedad inflamatoria intestinal
– Síndrome colon irritable
DoloR AbDomiNo-pél Vico EN giNEcologíA
An. Sist. Sanit. Navar. 2009, V ol. 32, Suplemento 1 51
Causas geritourinarias
– Cistitis
– Pielonefritis
– Litiasis ureteral
Causas musculoesqueléticas
– Hematoma pared abdominal
– Hernia inguinal
CAUSAS GINECOLÓGICAS (Tabla 1)
Tabla 1. Cuadro de diagnóstico diferencial abdomen agudo ginecológico.
Sospecha diagnóstica Clínica Confirmación Tratamiento
EIP Fiebre, dolor, flujo vaginal
anómalo
Bacteriológico
Laparoscopia
Antibioterapia
Cirugía
Ectópico Amenorrea, dolor,
sangrado vaginal,
hemoperitoneo
Hemograma
Prueba de embarazo
Laparoscopia
Laparoscopia vs
Laparotomía
Quiste anexial Masa anexial
Tacto doloroso
Ecografía Laparoscopia vs
Laparotomía
Mioma Menometrorragia
Útero irregular
Ecografía Expectante vs
Laparotomía
Infección orina Fiebre, dolor lumbar/
suprapúbica
Urocultivo Antibioterapia
Ováricas
– Quiste ovárico complicado (hemo-
rragia, torsión, rotura)
– Rotura folicular
Tubáricas
– Embarazo ectópico
– Torsión anexial
– EIP
Uterinas
– EE intersticial o en cuerno
– Mioma complicado
– Adenomiosis
– Aborto en curso
Otras causas
– Porfiria aguda
– Tromboflebitis pélvica
– Aneurisma
– Angina abdominal
DIAGNÓSTICO DEL DOLOR PÉLVICO
AGUDO
Para un correcto diagnóstico es impor -
tante la historia clínica, tipo de dolor, da-
tos clínicos, analíticos y pruebas de diag-
nóstico completas. Se debe determinar su
relación con la menstruación y ovulación o
coito.
– Historia y examen físico
– Hemograma y coagulación
– Orina, sedimento
– Prueba de embarazo (orina/suero)
– Cultivo cervical (Gonococo/Chla-
mydia)
– Ecografía pélvica
• Si prueba de embarazo +: descartar
EE
• Tumoración pélvica de diagnóstico
incierto
– Radiografía abdominal del tubo diges-
tivo si predominan síntomas digesti-
vos
– T AC: valorar tumoración retroperito-
neal, o abscesos del tubo digestivo
– Laparoscopia diagnóstica:
• Abdomen agudo de causa no filiada
• Aclarar la naturaleza de una tumora-
ción dudosa de un anejo
R. Ezcurra y otros
52 An. Sist. Sanit. Navar. 2009, V ol. 32, Suplemento 1
• Delimitar si un embarazo es intra o
extrauterino
• Mejorar la precisión del diagnóstico
si se sospecha salpingooforitis
– Laparotomía (laparoscopia relativa-
mente contraindicado)
• Peritonitis
• Íleo grave
• Obstrucción intestinal
EMBARAZO ECTÓPICO
Embarazo ectópico es una de las urgen-
cias ginecológicos más frecuentes, consti-
tuyendo la primera causa de muerte mater -
na por shock hemorrágico.
La incidencia es del 1%, en aumento
(EIP , dispositivo intrauterino –DIU-, trata-
miento de reproducción asistida (TRA),
cirugía conservadora, mayor edad…). Ges-
tación heterotópica (1/30.000).
Manifestaciones clínicas
Aparecen habitualmente con 6 ó 7 se -
manas de amenorrea, aunque puede ocurrir
más tarde. Puede presentarse desde asinto -
mático hasta shock hipovolémico y muerte.
Los síntomas clásicos son (EE íntegro o
si rotura)
1,2 :
– Dolor abdominal: es el síntoma mas
importante, en el 99% casos
– Amenorrea en el 75%
– Sangrado vaginal (escasa cantidad, in-
termitente, oscuro) en el 56%
Un EE debe ser sospechado en cual-
quier mujer en edad reproductiva con estos
síntomas, especialmente con factores de
riesgo, para poder tratar de forma menos
agresiva (aproximadamente la mitad pasan
desapercibidos en la primera visita).
Factores de riesgo
3 :
– Alto riesgo
• EE previo
• Cirugía tubárica previa (aumenta
riesgo un 5-10%)
• Ligadura de trompas (x 20 veces )
• Patología tubárica/endometriosis.
• Dietilestilbestrol intraútero
• DIU (más frecuente en “liberador
de hormonas”)
– Riesgo moderado
• Infertilidad. Fecundación in vitro
(FIV): (incidencia 1-3%)
4
• Cervicitis previa
• Historia de EIP (Chlamydia, riesgo
x6) 5
• Múltiples parejas sexuales
• Tabaco
– Bajo riesgo
• Cirugía abdominopélvica previa
(adherencias)
• Comienzo precoz de relaciones
sexuales
Es importante realizar un test de em-
barazo en mujeres con dolor abdominal o
sangrado vaginal para enfocar la evalua-
ción posterior .
Amenorrea más dolor abdominal con
presencia o ausencia de sangrado vaginal
son síntomas de complicación del emba-
razo precoz (amenaza de aborto, rotura o
torsión de cuerpo lúteo, degeneración de
leiomioma uterino, EE.).
TEST DIAGNÓSTICOS
RECOMENDADOS
Ecografía transvaginal
El test Eco transvaginal es el más útil
para determinar la localización del saco.
Posee alta sensibilidad y especificidad. Si
hay rotura aparece líquido libre en abdo-
men.
Detecta la presencia o ausencia de un
saco gestacional dentro o fuera del útero
y así establece el diagnóstico. Una masa
anexial compleja + test de embarazo positi-
vo y útero vacío es altamente sugestiva de
un EE y es la alteración ecográfica más co-
mún (E: 99,9%, VPP 96,7%, VPN 99,4%)
6 .
ßhCG
La combinación del Eco transvaginal y
la gonadotropina coriónica ßh permite el
diagnóstico definitivo en casi todos casos,
de forma muy precoz, permitiendo trata-
mientos menos invasivos que la escisión
quirúrgica
7 .
Puede ser detectada en suero y orina
8 semanas tras aparición de pico LH. Au-
menta más despacio en la mayoría, pero no
DoloR AbDomiNo-pél Vico EN giNEcologíA
An. Sist. Sanit. Navar. 2009, V ol. 32, Suplemento 1 53
siempre (EE y gestaciones no viables 8 o a
veces similar).
La medida de ßhCG cada 72 horas en
vez de cada 48 horas es más practica 9 . Un
aumento normal de ßhCG se debe evaluar
con ecografía (si ßhCG mayor de 1.500)
pudiendo diagnosticarse intrauterino o
ectópico. Si la ßhCG no se dobla tras 72
horas, es posible afirmar que se trata de
una gestación intrauterina normoevo -
lutiva (anembrionado, aborto tubárico,
aborto, EE resuelto espontáneamente). Un
descenso de ßhCG es más consistente con
una gestación fallida; el descenso es más
lento con un EE, medida semanal hasta
ßhCG (-).
A partir de 1.500 (2.000 UI/l) de ßhCG se
debe poder visualizar el saco con eco
10 (la
ecografía no es sensible para determinar
la localización cuando ßhCG es menor). La
ausencia de saco intrauterino con este ni-
vel de ßhCG sugiere EE o no viable o puede
representar una gestación múltiple por lo
que se repite ecografía y ßhCG en 48 ho-
ras.
Un EE puede ser diagnosticado si la
concentración de ßhCG está aumentada o
“plateau” y no se visualiza por ecografía.
Otros test diagnósticos son: nivel de
progesterona en suero, eco-Doppler, lapa-
roscopia, RMN, culdocentesis, pero no aña-
den información clínica adicional útil.
El tratamiento se puede orientar des -
de un punto de vista médico o quirúrgico.
Si se sospecha rotura de trompa o existe
inestabilidad hemodinámica, el tratamien -
to de elección es laparoscopia con salpin -
guectomía. Si no existe rotura de trompa
se puede considerar un tratamiento más
conservador con salpingostomía (apertu -
ra de trompa) y extracción del saco; pos -
teriormente se deben realizar controles de
ßhCG has su negativización. Pero si la pa -
ciente esta sintomática, la ßhCG es menor
de 5.000 UI y la trompa menor de 3 cm se
puede intentar tratamiento médico con 50
mg de metotrexate en dosis única i.m. y
posterior control de ßhCG hasta su nega -
tivización.
Aunque el factor más importante para
el pronóstico de fertilidad futura es el diag-
nóstico precoz, es importante conocer el
estado de la trompa contralateral y el ante-
cedente de la cirugía tubárica.
QUISTE OVÁRICO ROTO
Esta situación es frecuente en edad re-
productiva; más frecuente en el anejo de-
recho. Puede ser asintomático o asociado
con el inicio repentino de dolor abdominal
unilateral, y que comienza durante una ac-
tividad física o relación coital. Puede estar
acompañado de un ligero sangrado vagi-
nal. Según la naturaleza del quiste, puede
permanecer asintomático (seroso o muci-
noso) o produce dolor intenso (dermoide:
peritonitis química).
Lo más importante es excluir el EE roto
(hemoperitoneo) por la necesidad de ciru-
gía urgente.
Hay que efectuar prueba de embarazo,
hemograma, grupo y Rh, análisis de orina;
ecografía: (sensibilidad: 85-100%)
11 ; una
masa anexial con líquido en pelvis sugiere
rotura, pero no es diagnóstico. Evitar cul-
docentesis, paracentesis y marcadores tu-
morales.
Si la rotura no es complicada hacer ma-
nejo ambulatorio y analgesia oral a deman-
da. El líquido se reabsorbe en 24 horas y
los síntomas mejoran en unos días (posible
cirugía posterior si quiste persistente, o
crece, o sospecha de malignidad).
Si se complica con hemoperitoneo es
preciso hospitalización con reemplazo de
fluido, constantes vitales, hematocrito se-
riado y repetir ecografía. Una vez que cesa,
tarda varias semanas en reabsorberse. Si la
paciente está inestable se valorará laparos-
copia (laparotomía).
Si existe rotura de quiste dermoide
(poco frecuente) se producirá peritonitis
química, que desarrolla formación de ad-
herencias y dolor pélvico crónico.
TORSIÓN DE ANEJOS
Es la quinta emergencia 12 ginecológi-
ca en frecuencia (2,7%) tras EE, rotura de
cuerpo lúteo, EIP y apendicitis. Represen-
ta un 15% de las masas anexiales interve-
nidas. Afecta a mujeres de todas edades,
(80% en edad reproductiva). El riesgo au-
menta en embarazadas y con TRA (8%) en
ovarios con síndrome de hiperestimulación
ovárica. Sin embargo, su diagnóstico puede
ser un reto, debido a síntomas poco espe-
cíficos. Un diagnóstico oportuno es impor -
R. Ezcurra y otros
54 An. Sist. Sanit. Navar. 2009, V ol. 32, Suplemento 1
tante para preservar la función del ovario
y prevenir secuelas (necrosis, hemorragia,
infarto, peritonitis…). Una torsión tubárica
aislada es muy infrecuente, generalmente
ocurre con patología tubárica o infección.
El aumento brusco de presión abdominal
facilita la torsión.
La etiología más frecuente son los quis-
tes de ovario
13 . El 90% son benignos. A ma-
yor tamaño del quiste, es más probable la
torsión.
La clínica más común es un inicio brus-
co de dolor abdominal bajo, a menudo aso-
ciado con crisis de náuseas o vómitos. La
fiebre como marcador de necrosis causa
leucocitosis (un cuadro de dolor crónico
con crisis de dolor severo puede asociarse
a una torsión intermitente)
14 . El diagnósti-
co definitivo se realiza en la cirugía (sólo
un 38% de casos con diagnóstico correcto
previo).
Mediante ecografía, el hallazgo más co-
mún es un agrandamiento heterogéneo de
un ovario, sin embargo un ovario normal
no lo descarta. La utilidad del Doppler es
controvertida
15 , hallando disminución o
ausencia de flujo venoso. La hemorragia
aumenta la sospecha de torsión.
Este cuadro clínico debe considerar -
se ante una mujer con dolor abdominal y
masa anexial, descartando EE, rotura de
quiste hemorrágico, EIP , leiomioma,…
Ante la sospecha, es oportuna una eva-
luación en quirófano, y el manejo posterior
dependerá de los hallazgos y la edad de la
paciente. Se ha demostrado la seguridad y
la eficacia de la conservación del ovario,
cuando es posible
16 . La mayoría recupera
su forma y función previa, incluso si pare-
cen isquémicos tras la destorsión por la
laparoscopia
17 .
ENFERMEDAD INFLAMATORIA
PÉLVICA
Es una infección aguda del tracto ge-
nital superior (útero-trompas-ovarios). A
menudo se acompaña de afectación de los
órganos pélvicos vecinos (endometritis,
salpingitis, ooforitis, peritonitis, perihepa-
titis y absceso tuboovárico); el endometrio
y el ovario son menos susceptibles a la in-
fección que la trompa, pero pueden ser el
foco de infección.
Es una infección adquirida sexualmente
en la mayoría de casos y menos frecuen -
temente es causado por procedimientos
médicos, embarazo y otros procesos abdo -
minales primarios. Representa un espectro
dentro de la infección. No hay un único diag -
nóstico “gold-estándar” y el valor del diag -
nostico clínico tiene la mayor importancia.
Síntomas
El dolor abdominal inferior es el sín-
toma principal de presentación, aunque
la característica del dolor puede ser bas-
tante sutil. El comienzo reciente del dolor
que empeora durante el coito puede ser el
único síntoma y el inicio durante o justo
después de la menstruación es particular -
mente sugestivo
18 . El dolor abdominal es
normalmente bilateral y raramente de más
de 2 semanas de duración.
En un tercio de los casos se añade san-
grado uterino anormal
19 . Aparecen flujo
vaginal, uretritis y fiebre que pueden estar
asociados, pero no son ni sensibles ni espe-
cíficos para el diagnostico. La EIP es menos
probable si existen síntomas referentes al
tracto urinario o digestivo.
Son factores de riesgo para enfermeda-
des de transmisión sexual: edad inferior a
25 años, precocidad sexual, no métodos
de barreras, nuevas o múltiples o parejas
sexuales sintomáticas, anticonceptivos
orales y ectopia cervical.
Hay que evaluar a la paciente y los fac-
tores de riesgo que aumentan la probabi-
lidad de EIP como son: episodios previos
de EIP , relaciones sexuales durante la regla,
ducha vaginal, vaginosis bacteriana y DIU.
En el examen físico sólo la mitad tienen
fiebre y dolor difuso abdominal. Flujo puru-
lento endocervical y/o dolor a la moviliza-
ción cervical y dolor anexial en la explora-
ción bimanual es altamente sugestiva de
EIP . Útero y anejos: punto de máximo dolor .
La lateralización del dolor anexial es poco
común en la EIP; la existencia de una masa
anexial palpable puede representar absce-
so tuboovárico y otros procesos.
Consideraciones del diagnóstico
La EIP representa un espectro de enfer -
medad clínica desde endometritis a sepsis
DoloR AbDomiNo-pél Vico EN giNEcologíA
An. Sist. Sanit. Navar. 2009, V ol. 32, Suplemento 1 55
intraabdominal. A pesar de que la laparos-
copia tiene sustancial valor en la confirma-
ción del diagnóstico de EIP , no es suficien-
temente sensible para ser considerada una
“gold-estándar” en el diagnóstico.
Criterios diagnósticos
El grado de sospecha debe ser alto es-
pecialmente en mujeres adolescentes aun-
que nieguen relaciones sexuales. Un míni-
mo de criterios para el tratamiento empí-
rico ha sido recomendado por la CDC para
reducir la posibilidad de perder o retrasar
el diagnóstico
20 .
Se aconseja tratamiento empírico en
mujeres con dolor abdominal que tienen al
menos uno de los siguientes criterios:
– Movilización cervical dolorosa o do-
lor uterino/anexial
– Temperatura mayor de 38,3 ºC
– Leucocitosis con desviación izqda
– Flujo anormal mucopurulento cervi-
cal o vaginal
– Leucocitos en frotis vaginal
– Aumento de la velocidad de sedimen-
tación globular
– Aumento de la proteína C reactiva
Test diagnósticos
Incluye analítica completa buscando
signos de inflamación, frotis de las secre-
ciones vaginal o cervical, cultivos y estu-
dios de imagen.
Siempre hay que comenzar con una
prueba de embarazo para descartar EE. El
hemograma es poco útil ya que sólo la mi-
tad tienen leucocitosis
21 .
El examen al microscopio del flujo pue-
de ofrecer información útil, si el Gram es +
para diplococos la probabilidad de EIP es
muy alta; si es negativo es poco útil. Test
chlamydia y gonococo, sedimento de ori-
na, PCR. La ecografía resulta un test que
ofrece un diagnóstico definitivo de EIP se-
gún la CDC.
Recomendación
Se debe tener un umbral bajo para el
diagnóstico de EIP , y las mujeres jóvenes
sexualmente activas con la combinación de
dolor abdominal bajo, dolor a la moviliza-
ción cervical o anexial deben recibir trata-
miento empírico. La especificidad de estos
criterios puede aumentar por la presencia
de fiebre, flujo vaginal/cervical anormal,
aumento de VSG y/o PCR y la demostración
de infección por gonococo/chlamydia.
Incluso mujeres con hallazgos mínimos
deben ser tratadas. El diagnóstico diferen-
cial es extenso, sin embargo, el tratamiento
antibiótico no debe ser retrasado, cuando
la sospecha es alta.
ABSCESO TUBO-OVÁRICO
Es una secuela de la salpingitis aguda
y suelen ser bilaterales. Signos y síntomas
similares a salpingitis aguda, pero frecuen-
temente dolor y fiebre mayor a 1 semana.
Absceso roto: urgencia quirúrgica por posi-
ble shock tóxico por gram negativo
Al hacer un examen bimanual se apre-
cian tumoraciones bilaterales, fijas muy
firmes y de gran sensibilidad.
Es preciso confirmar el diagnóstico me-
diante ecografía. Hacer diagnóstico diferen-
cial de una tumoración unilateral: torsión
de anejo, endometrioma, quiste de ovario,
absceso periapendicular . Si el examen y la
ecografía no dan un resultado definitivo:
laparoscopia / laparotomía.
En el tratamiento hay que diferenciar
entre absceso no roto aplicando posible
tratamiento con antibióticos intravenosos,
o roto con peritonitis difusa: taquicardia,
hipersensibilidad de rebote. Laparoscopia/
Laparotomía exploradora: resección del te-
jido infectado.
ENDOMETRITIS
Endometritis aguda
Es un componente común de EIP , dolor
pélvico y sangrado vaginal anormal, fre-
cuentemente con fiebre. En población no
gestante normalmente va precedido de EIP
tras ETS o de proceso ginecológico invasi-
vo. Procedimientos ginecológicos transcer -
vicales son una causa poco frecuente por
lo que no se recomienda realizar test para
Chlamydia, y gonorrea previos. Tras inte-
rrupción de embarazo, se recomienda pro-
R. Ezcurra y otros
56 An. Sist. Sanit. Navar. 2009, V ol. 32, Suplemento 1
filaxis antibiótica. Se sugiere su uso previo
a histerosalpingografía o histerosonografía
en mujeres con historia de EIP y después
de proceso en que se halle hidrosalpinx.
En el 70-90% de las laparoscopias por
salpingitis existe endometritis. La endome-
tritis puede estár fuertemente asociada a
Chlamydia, y más débilmente también exis-
te asociación con gonococo y vaginosis
bacteriana
Leiomioma uterino (tumor del
músculo liso uterino)
Es un tumor del músculo liso del útero
que puede causar molestias cuando com-
prime vejiga, recto adyacente o ligamentos
de sostén de útero. Es raro el dolor pélvico
atribuible al mioma, pero es posible si de-
genera o se torsiona.
La degeneración de los miomas es se-
cundaria a la pérdida de riego sanguíneo,
causado por crecimiento rápido relaciona-
do con el embarazo. En una mujer no em-
barazada se confunde con salpingooforitis
subaguda.
Existe el leiomioma subseroso pedicu-
lado que produce torsión y necrosis isqué-
mica y el leiomioma submucoso pedicula-
do que se manifiesta con dolor tipo cólico
“trabajo de parto” y hemorragia.
Como signos aparecen: hipersensibili-
dad abdominal a la palpación e hipersensi-
bilidad de rebote leve localizada, aumento
de temperatura y leucocitosis.
Para diagnóstico y tratamiento es pre-
ciso realizar:
– Ecografía
– Degeneración: analgésicos y observa-
ción
– Torsión subseroso pediculado: laparos -
copia, no indispensable intervención
– Torsión submucoso con dolor y he-
morragia: histeroscopia
ENDOMETRIOSIS
Se define así a la presencia de glándulas
endometriales y estroma fuera de la cavi-
dad endometrial y del músculo uterino.
El dolor es el síntoma mas común aso-
ciado a la endometriosis; aproximadamen-
te ¾ partes de los pacientes sintomáticas
experimentan dolor pélvico y/o dismeno-
rrea 22 , el cual puede ser crónico, pero a
menudo es más severo durante la regla o
durante la ovulación. Se puede presentar
con subfertilidad, dispareunia profunda,
síntomas intestinales o urinarios cíclicos,
sangrado uterino anormal y fatiga crónica.
El dolor pélvico ha sido atribuido al
sangrado activo, producción de sustancias
e irritación de nervios pélvicos. El grado
de endometriosis no se correlaciona con la
presencia de síntomas severos (los sínto-
mas pueden estar más relacionados con la
reacción inflamatoria peritoneal local que
con el volumen de implantes). El lugar y
profundidad de la implantación se correla-
ciona con el tipo y la severidad de los sín-
tomas
23-25 . El dolor pélvico es más común
en mujeres con implantes infiltrantes pro-
fundos
26 .
El diagnóstico de endometriosis debe
hacerse por visualización directa de los im-
plantes.
Puede probarse la supresión hormonal
ovárica (“pseudomenopausia”) como tra-
tamiento y como medio para confirmar la
correlación entre el dolor actual y el diag-
nóstico subyacente.
No existe tratamiento que cure la enfer -
medad sólo se puede realizar tratamientos
sintomáticos y paliativos: laparoscopia y
laparotomía con cistectomía versus ova-
riectomía. Aplicar tratamiento expectante
si es pequeño (<3 cm) y no está roto.
DOLOR PÉLVICO PERIOVULATORIO
(Mittelschmerz)
El dolor pélvico periovulatorio también
denominado Mittelschmerz es un dolor
unilateral menor abdominal.
Lo sufren aproximadamente el 20% de
las mujeres. El dolor puede producirse
justo antes, durante o después de la ovula-
ción. Hay varias explicaciones. Justo antes
de la ovulación, el crecimiento del folículo
puede prolongar la superficie del ovario,
causando dolor . En el momento de la ovu-
lación, líquido o sangre se libera de la rup-
tura del folículo y puede causar irritación
del revestimiento abdominal. Puede sentir -
se en un lado un mes, luego hacia el lado
opuesto el mes siguiente, o puede ser sen-
DoloR AbDomiNo-pél Vico EN giNEcologíA
An. Sist. Sanit. Navar. 2009, V ol. 32, Suplemento 1 57
tido en el mismo lado durante varios meses
sucesivamente.
Es dolor abdominal inferior de caracte-
rísticas:
– Unilateral
– Recurrente o con dolor similar en los
últimos meses.
– Normalmente dura de minutos a unas
pocas horas, pero puede ampliar el
tiempo a 24-48 horas
– Grave (raro)
No se presenta con anomalías pélvicas
aunque puede aparecer cierta irritabilidad
abdominal. Pueden realizarse otros proce-
dimientos de diagnóstico como una eco-
grafía abdominal para descartar otras cau-
sas de dolor . Se efectúa hematimetría para
valorar la posible perdida hemática.
Ningún tratamiento es necesario gene-
ralmente. Analgésicos pueden ser necesa-
rios en casos de dolor intenso o prolonga-
do, produciendo excelente resultado.
Normalmente no aparece ninguna com-
plicación, aunque excepcionalmente se
requiere una laparoscopia urgente para co-
hibir la hemorragia que produce el folículo
roto.
La anticoncepción hormonal se puede
tomar para prevenir la ovulación –y, por
tanto el dolor ovulatorio– pero por lo de-
más no se conoce prevención
27 .
DISMENORREA
Es un dolor cíclico. Trastorno ginecoló-
gico frecuente, que afecta a cerca del 50%
de las mujeres que menstrúan.
Primaria
Dolor menstrual sin trastorno pélvico
que suele manifestarse 1 ó 2 años después
de la menarquia –época en la que se esta-
blecen los ciclos ovulatorios–. Afecta a mu-
jeres jóvenes pero puede persistir hasta la
5ª década. Su causa es el aumento de la pro-
ducción endometrial de prostaglandinas en
el endometrio secretor .
El dolor suele iniciarse unas horas an-
tes del inicio del periodo menstrual, o jus-
tamente después del mismo, y puede durar
48-72 horas. Es de tipo cólico, suprapúbico,
y se puede acompañar de dolor lumbosa-
cro. Mejora con el masaje abdominal, el ca-
lor o los movimientos corporales.
La región suprapúbica es hipersensible
a la palpación. El examen bimanual durante
la crisis de dismenorrea revela hipersensi-
bilidad uterina; no se observa dolor con la
movilización cervical o al palpar anejos.
Para su diagnóstico es necesario des-
cartar enfermedad pélvica subyacente
mediante un examen ginecológico normal
(dismenorrea primaria) y confirmar la na-
turaleza cíclica del dolor .
El tratamiento consiste en:
– Inhibidores de la síntesis de las pros-
taglandinas: eficaz 80%. Deben tomar -
se justo antes de aparecer el dolor o al
iniciarse y de forma seriada cada 6-8
horas.
– Anticonceptivos orales: disminuye la
proliferación endometrial. Alivio de
>90% de casos. Tratamiento durante
4-6 meses antes de confirmar que ha
fracasado.
Secundaria
Es la que aparece con trastorno pélvi-
co subyacente y ocurre con ciclos anovu-
latorios; se manifiesta años después de la
menarquia. Suele comenzar dos semanas
antes de la menstruación y persiste unos
cuantos días después de interrumpirse la
hemorragia.
Las causas más frecuentes son: endome -
triosis, adenomiosis o portar DIU. Se trata
con ACO, AINES, progestágenos y la histe -
rectomía es el tratamiento definitivo.
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