Laparoscopy. Endometriosis. OHVIRA Syndrome. Uterine malformation.
*Correspondencia:
Raimundo Avilés-Dorlhiac
E-mail:
[email protected]
0048-766X / © 2023 Sociedad Chilena de Obstetricia y Ginecología. Publicado por Permanyer. Este es un artículo open access bajo la licencia
CC BY-NC-ND (https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/).
Fecha de recepción: 17 -04-2023
Fecha de aceptación: 21-09-2023
DOI: 10.24875/RECHOG.23000037
Revista Chilena de
Obstetricia yGinecología
Disponible en internet: 15-12-2023
Rev Chil Obstet Ginecol. 2023;88(6):397 -401
www.rechog.com
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no existe un consenso en recomendar la realización
concomitante de una laparoscopia diagnóstica 2,8. El
objetivo de este estudio es reportar la importancia de
la laparoscopia diagnóstica/terapéutica como parte del
manejo del síndrome OHVIRA.
Caso clínico
Paciente de 15 años que consulta en servicio de
urgencias por cuadro de dolor abdominal en fosa ilíaca
izquierda de tres días de evolución coincidente con el
inicio de su ciclo menstrual, asociado a náuseas y vómi-
tos. Se encuentra hemodinámicamente estable, sin sig-
nos de irritación peritoneal. Niega antecedentes médicos
de importancia, menarca a los 13 años, sin inicio de
actividad sexual. Destaca historia de dismenorrea
severa. Se realiza ecografía ginecológica transabdomi -
nal que muestra útero tabicado, imagen hiperecogénica
izquierda de 100 x 70 mm sospechosa de hematocol -
pos. A nivel anexial izquierdo se objetiva imagen suge -
rente de hematosálpinx de 70 x 38 mm. Se realiza RM
de abdomen y pelvis que informa signos de alteración
del desarrollo mülleriano, U3c C2 V3 según la clasifica -
ción de la European Society of Human Reproduction
and Embryology (ESHRE) 2013, y hematocolpos.
Además quistes anexiales bilaterales y agenesia renal
izquierda (Fig. 1 ). La paciente se hospitaliza para manejo
del dolor, con diagnóstico de síndrome OHVIRA. La
paciente evoluciona satisfactoriamente con tratamiento
analgésico. Se coloca medroxiprogesterona 104 mg
subcutánea (sc) para suprimir el ciclo menstrual. En
condiciones de alta, se planifica cirugía diferida.
Desarrollo quirúrgico en tres tiempos
- Tiempo vaginal: se observa tabique vaginal completo
obstruyendo hemivagina izquierda. Se realiza resec -
ción completa de este con electrobisturí, permitiendo
el drenaje de contenido muco-sanguíneo. Se sutura
la mucosa vaginal invaginando el borde de resección
con puntos separados de Vicryl 2.0. Se identifica
cérvix derecho de aspecto normal y cérvix izquierdo
con dilatación cervical de 1 cm.
- Histeroscopia diagnóstica: cavidad uterina izquierda
distensible, de paredes lisas, se visualiza endometrio
y ostium tubario izquierdo de aspecto normal ( Fig. 2 ).
- Laparoscopia exploradora: se objetivan múltiples
adherencias epiploicas a la pared abdominal ante -
rior. Endometriosis peritoneal. Útero de aspecto
bicorne, ovario y trompa uterina derecha de aspecto
normal. Ovario izquierdo adherido a trompa uterina
Introducción
El síndrome de hemivagina obstruida y anomalía
renal ipsilateral (OHVIRA), también llamado síndrome
de Herlyn-Werner-Wunderlich, consiste en una altera -
ción en el desarrollo de los conductos de Müller y Wolff
en la vida fetal, que se caracteriza por un útero didelfo
o bicorne asociado a una hemivagina obstruida por un
tabique vaginal transverso y una anomalía renal ipsila -
teral1-3. Los conductos de Wolff están asociados al
desarrollo de los riñones y del sistema urogenital, ade -
más inducen la correcta unión de los conductos de
Müller, los cuales se fusionan en la línea media dando
origen al canal uterovaginal y la porción superior de la
vagina. Finalmente, las regiones laterales no fusiona -
das forman las trompas uterinas 1,4. A las 8 semanas de
edad gestacional, el daño en la porción caudal de uno
de los conductos de Wolff induce el desplazamiento
anormal del conducto de Müller ipsilateral alterando su
fusión con el contralateral. El conducto de Müller mal
posicionado da lugar a un útero didelfo y un saco ciego
o hemivagina imperforada mientras que el conducto
contralateral genera solo una parte de la vagina. El
introito proviene del seno urogenital y no se verá
afectado3-5.
Se desconoce la causa, sin embargo la hipoxia y la
radiación ionizante durante el embarazo pueden
aumentar el riesgo 1.
El síndrome es poco frecuente, se reporta una pre -
valencia de 1/2.000-1/28.000 casos en mujeres 1,3.
Esta condición suele diagnosticarse en la pubertad,
después de la menarca, entre los 12 y los 16 años. Se
manifiesta con dismenorrea, dolor abdominal y/o pél -
vico crónico y masa abdominal secundaria a hemato -
colpos por interrupción del flujo menstrual 3,6. Se
describen además la aparición de problemas urina -
rios5. La inspección vaginal puede objetivar el tabique
transverso y el hematocolpo 3,7.
Para el diagnóstico se utilizan la ecografía y la reso -
nancia magnética (RM), que identifica las anomalías
anatómicas con una sensibilidad del 93-100% 3,4. Si la
afección se diagnostica tardíamente, puede provocar
enfermedad pélvica inflamatoria, endometriosis e infer -
tilidad4,8. La endometriosis está presente en un 17 a
19% de las pacientes con síndrome OHVIRA y esta
asociación asciende a un 37% en los casos con obs -
trucción completa al flujo menstrual 9.
El tratamiento es quirúrgico, consiste en resecar el
tabique vaginal, drenando así el hematocolpos. Esta
intervención puede aliviar el dolor, reiniciar el flujo
menstrual y preservar la fertilidad 2,7. Hasta el momento
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izquierda aumentada de tamaño secundario a hema -
tosálpinx y gran proceso adherencial que compro -
mete anexo izquierdo a pared lateral abdominal y
pared posterior uterina. Se procede a realizar adhe -
siólisis. Se realiza salpingostomía izquierda. Se logra
restaurar anatomía pélvica normal ( Fig. 3 ).
La paciente evolucionó favorablemente, sin dolor,
con vagina distensible. Se deja medroxiprogesterona
104 mg sc permanente como tratamiento médico de
endometriosis. Dos años después de la cirugía, la
paciente permanece sin dolor y con buena evolución
clínica.
Discusión
El síndrome OHVIRA es una malformación infre -
cuente, con pocos casos publicados hasta la fecha, por
lo que su diagnóstico y manejo aún no se encuentra
estandarizado. Nuestro caso coincide con lo reportado
en la literatura sobre el momento del diagnóstico
DCBA
Figura 2. A: tabique vaginal transverso completo obstruyendo la hemivagina izquierda. B: resección del tabique
vaginal. C: vista histeroscópica de la cavidad uterina izquierda. D: vista histeroscópica del ostium izquierdo.
DCBA
Figura 1. Resonancia magnética abdominopélvica A: agenesia renal izquierda. B: cavidades uterinas izquierda y
derecha. C: hemivagina izquierda con hematocolpos y hemivagina derecha. D: vista axial de las dos cavidades
uterinas, (*) hematosálpinx y adherencias de anexo izquierdo a la pared pélvica.
DCBA
Figura 3. A: adherencias epiploicas a la pared abdominal anterior. B: endometriosis peritoneal, hematosálpinx y
adherencias de anexo izquierdo a pared abdominal lateral. C: salpingostomía izquierda. D: anatomía pélvica
restaurada después de la cirugía. Útero bicorne.
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durante la pubertad alrededor de los 2,5 años después
de la menarca 7,9. La presentación clínica con dolor
abdominal bajo relacionado con el flujo menstrual es
consistente con lo descrito por múltiples autores como
Smith et al. y Kriplani et al., entre otros 1,2,8. Otras for -
mas de presentación incluyen pérdida de orina a través
de la vagina o hematuria reportadas por Nakahara et al
y Munley et al. 5,6.
La ecografía es útil para detectar el hematocolpos, sin
embargo la RM constituye el método de elección para el
estudio y diagnóstico del síndrome OHVIRA, ya que
permite la visualización concomitante de anomalías
genitourinarias, incluido el tabique vaginal transverso3,4.
En cuanto al manejo clínico inicial, nuestra paciente
respondió al tratamiento médico con analgésicos comu-
nes y progestina, permitiendo completar el estudio y
diagnóstico de la patología y realizar la cirugía de forma
diferida. Esto coincide con lo reportado por Smith et al.
y Munley et al., donde el tratamiento quirúrgico se rea -
lizó posterior al estudio de la paciente por no ser cata -
logado de extrema urgencia 2,6. De esto se infiere que
el síndrome OHVIRA no necesita de resolución quirúr -
gica inmediata, sino que el manejo médico inicial per -
mite la planificación quirúrgica posterior.
En cuanto al tratamiento, Huneeus et al. reportaron
el drenaje espontáneo del hematocolpo a través de una
fístula útero-uterina que se manejó con resección com -
pleta del tabique vaginal y la utilización posterior de
dilatadores vaginales 1. Smith et al. presentaron una
serie de 26 casos en los cuales se realizó la resección
del tabique vaginal por histeroscopia y la realización
concomitante de laparoscopia solo cuando estaba indi -
cada. En esos casos, la laparoscopia reveló la presen -
cia de endometriosis, quistes ováricos y síndrome
adherencial. Sin embargo, el autor no recomienda la
laparoscopia diagnóstica/terapéutica de forma sistemá -
tica como parte del tratamiento 2. Por otro lado, Tong et
al. reportaron en una serie de casos de 94 pacientes
una incidencia de endometriosis del 19,4% y esta fue
significativamente superior, el 37%, en pacientes con
obstrucción completa de la hemivagina 9. A nuestra
paciente se le realizaron ambos procedimientos en el
mismo acto quirúrgico, histeroscopia diagnóstica con
resección del tabique vaginal y laparoscopia diagnós -
tica/terapéutica. A pesar de no tener antecedentes qui -
rúrgicos previos y solo cursar el segundo año desde la
aparición de la menarca, durante la laparoscopia se
objetivó síndrome adherencial severo, endometriosis
peritoneal y hematosálpinx izquierdo. Esto permitió la
liberación de adherencias con restauración de la ana -
tomía normal, resección de focos de endometriosis y
desobstrucción de la trompa uterina, brindándole a la
paciente un tratamiento completo de su patología.
Conclusiones
El síndrome OHVIRA es una malformación poco fre -
cuente, con solo reportes de casos publicados hasta
la fecha, se necesitan guías que unifiquen criterios
para el manejo médico quirúrgico.
Su forma de presentación más frecuente con clínica
de dismenorrea, dolor abdominal y pélvico durante la
pubertad debe hacernos incluir al síndrome OHVIRA
dentro de los diagnósticos diferenciales de abdomen
agudo en este grupo etario. La incidencia demostrada
de síndrome adherencial severo, endometriosis o
hallazgos de variantes de anomalías renales incita a
considerar a la laparoscopia diagnóstica como parte del
manejo en esta patología junto con la resección del
tabique vaginal para la desobstrucción y drenaje del
hematocolpos concomitante. La laparoscopia permite
hacer un diagnóstico y tratamiento completo de compli -
caciones asociadas al síndrome OHVIRA, mejorando
el manejo médico y las recomendaciones posteriores.
Financiamiento
Los autores declaran no haber recibido financia -
miento para este estudio.
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener conflicto de intereses.
Responsabilidades éticas
Los autores declaran que se obtuvo aprobación por
parte del comité de ética del hospital.
Protección de personas y animales. Los autores
declaran que para esta investigación no se han reali -
zado experimentos en seres humanos ni en animales.
Confidencialidad de los datos. Los autores declaran
que en este artículo no aparecen datos de pacientes.
Derecho a la privacidad y consentimiento infor -
mado. Los autores han obtenido el consentimiento
informado de los pacientes y/o sujetos referidos en el
artículo. Este documento obra en poder del autor de
correspondencia.
Uso de inteligencia artificial para generar textos.
Los autores declaran que no han utilizado ningún tipo
de inteligencia artificial generativa en la redacción de
B.C. Neira et al. Rol de la laparoscopia y síndrome OHVIRA
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este manuscrito ni para la creación de figuras, gráficos,
tablas o sus correspondientes pies o leyendas.
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