Endometriosis. Urethral diverticulum. Vaginal cysts.
Endometrioma suburetral
Cabral Ribeiro J, Pérez García D, Martins Silva C, Ribeiro Santos A.
Servicio de Urología. Hospital de São Marcos. Braga, Portugal.
Actas Urol Esp. 2007;31(2):153-156
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ACTAS UROLÓGICAS ESPAÑOLAS FEBRERO 2007NOTA CLÍNICA
L
a endometriosis es una enfermedad frecuente
afectando a 3-10% de las mujeres en edad
fértil. Siendo aun más prevalente en la consulta
de infertilidad (25-35%)
1. Se define como la exis-
tencia de tejido endometrial funcionante fuera de
la cavidad uterina. La localización de la endome-
triosis es fundamentalmente pélvica (útero, trom-
pa de Falopio, ovarios, ligamentos úterosagrados,
peritoneo pélvico y fondo de saco). La localización
extrapélvica no es rara: Existen casos descritos
en múltiples áreas del cuerpo, incluyendo la cavi-
dad torácica y pulmón, aparato gastrointestinal,
la pared abdominal y extremidades, incisiones
quirúrgicas, vagina y tracto urinario
2.
En cerca de 1 a 2% de los casos de endome-
triosis envuelve el tracto urinario más frecuente
la vejiga, seguida por el ureter, riñón y raramen-
te la uretra
3.
Presentamos un caso raro de un foco de endo-
metriosis de la localización suburetral causante
de síntomas miccionales obstructivos.
CASO CLÍNICO
Paciente de sexo femenino de 32 años, nulípa-
ra, sin antecedentes quirúrgicos, fue observada
por masa a nivel de la pared vaginal anterior que
condicionaba dificultad miccional.
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Presentaba una larga historia de dismenorrea
asociada con irregularidades menstruales hasta
hace cerca de 5 años, momento en que inicio
anticonceptivos orales debido al inicio de la acti-
vidad sexual. Hace dos años inició de forma pro-
gresiva sintomatología de disuria, dolor pélvica y
dispareunia con agravamiento en el período
menstrual asociada a ocasionales infecciones uri-
narias. Un año después notó una masa elástica y
dolorosa que se insinuaba a nivel del vestíbulo
vaginal. El estudio realizado reveló una lesión
quística que fue sometida a punción aspirativa
con salida de contenido hemático espeso. El estu-
dio citológico no fue concluyente. Después de
una mejoría transitoria e inicial de la sintomato-
logía que duró algunos meses, se verificó un
agravamiento del dolor pélvico perimenstrual, de
la dismenorrea, del dolor uretral y disuria. La
masa vaginal anterior aumentó de dimensiones y
por sufrir protusión vaginal pasó a condicionar
dificultad creciente en el inicio de la micción con
esfuerzo miccional aumentado, fuerza de chorro
disminuido, intermitente con necesidad de
reducción digital por la paciente al iniciar la mic-
ción. En la exploración objetiva, presentaba una
masa elástica, muy dolorosa, bien delimitada, de
unos 3-4 cm, localizada en la pared vaginal ante-
rior y que se insinuaba en el introito vaginal.
La RMN pélvica identificó una lesión redonde-
ada, bien delimitada, localizada posteriormente a
la uretra de 3,9x2,9x3 cm., con hiperseñal en T1
y T2 y que se mantiene en las imágenes de satu-
ración de grasa, aspecto que sugiere lesión quís-
tica con contenido proteico ó de tipo hemorrági-
co. Las sospechas diagnósticas son de un divertí-
culo de uretra complicado de infección y hemo-
rragia o un endometrioma (Fig. 1).
La urografía endovenosa reveló normalidad
excretora sin evidencia de ectopia o duplicidad
ureteral. Apenas se identifica una imagen regular
de substracción a nivel del pavimento vesical. La
uretrografía no documentó la presencia de nin-
guna comunicación con la uretra. Fue sometida a
uretrocistoscopia con anestesia, no reveladora de
ostio diverticular y en seguida fue efectuada una
resección de la masa por vía transvaginal (Fig. 2).
Se resecó la totalidad de la pared que se extendía
hasta el nivel del cuello vesical y no fue docu-
mentada ninguna comunicación con la uretra. La
lesión contenía un líquido hemático oscuro y
espeso (tipo chocolate). El examen anatomopato-
lógico demostró endometriosis (Fig. 3). En el pos-
toperatorio inmediato tuvo un período transitorio
de ligera incontinencia urinaria (asociada a
urgencia y a esfuerzos moderados) que cedió con
tratamiento anticolinérgico y ejercicios pélvicos.
FIGURA 1. RMN
Realizó tratamiento adyuvante durante 6
meses con triptorelina 3,75 mg mensual: Actual-
mente se encuentra asintomática y sin evidencia
de recidiva.
COMENTARIOS
La endometriosis fue descrita por primera vez
por Von Rokitansky en 1860 y se caracteriza his-
tológicamente por la presencia de glándulas
endometriales y/o estroma y aglomerados de ma-
crófagos repletos de pigmento hemosidérico en
localización extra uterina
1.
Aunque pueda ser diagnostica en cualquier
edad, se detectan en la mayoría de los casos en
una mujer en edad fértil (20-45 años). Menos de
5% de los casos afectan a mujeres después da la
menopausia.
1
La endometriosis es una enfermedad benigna
ya que le endometrio, incluso ectópico, es incapaz
de crecimiento autónomo. Puede sin embargo pre-
sentar un comportamiento agresivo y sintomático
debido a la intensa reacción inflamatoria y fibró-
tica que condiciona, provocando por ejemplo obs-
trucciones ureterales
4.
La localización de los focos de endometriosis es
sobre todo pélvica, pero la enfermedad extrapélvi-
ca no es rara. El tracto urinario está afectado en
cerca de 1 a 2% de los casos de endometriosis. La
localización vesical (80-85%) seguida por la urete-
ral, renal y raramente la uretra (ratio 40:7:2:1)
5.
La endometriosis vaginal es sobre todo intrín-
seca con lesiones fácilmente observables con
espéculo, o cuando envuelve la pared tiene a for-
mar endometriomas a nível del fondo vaginal y
septo rectovaginal
6.
La localización suburetral es excepcional
encontrándose apenas 3 casos adicionales des-
critos en la literatura, uno de ellos en una mujer
post menopáusica
7-9.
La presentación clínica de estos casos no difie-
re en términos sintomáticos de la presentación de
las diversas entidades quísticas que pueden envol-
ver a vagina y a la uretra. Así, síntomas con larga
evolución de dispareunia, disuria, dolor pélvico,
infecciones urinarias, dificultades miccionales,
asociadas a una lesión quística vaginal anterior
implican el diagnóstico diferencial con alteraciones
quísticas de origen embrionario de la pared vaginal
(quistes de Gardner ó de Muller), quistes de las
glándulas de Skene y de Bartolin, la adenosis vagi-
nal, divertículos uretrales y la endometriosis
6.
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FIGURA 2. Imagen intraoperatória.
FIGURA 3. Pared de la lesión con áreas de hemorragia
intersticial (HE 40X). Epitelio de revestimiento cúbico
simple e infiltrado inflamatorio de histiocitos con conte-
nido de hemosiderina - endometriosis (caja-HE400X).
Síntomas más específicos como el goteo post
miccional, más típico de la enfermedad diverticu-
lar, las irregularidades menstruales, la dismeno-
rrea, la infertilidad y el típico agravamiento sinto-
mático perimenstrual más indicativos de la endo-
metriosis, pueden auxiliar en este esfuerzo diag-
nóstico. El examen de elección para la valoración
de la uretra es la RMN que presenta excelente
sensibilidad para el diagnóstico tanto del divertí-
culo de uretra como de la endometriosis pélvi-
ca
10,11. No obstante, la sobreposición de hiperse-
ñal, principalmente en divertículos con infección,
puede colocar dificultades de diagnóstico diferen-
cial. Pero el diagnóstico definitivo pasa por la exé-
resis quirúrgica o biopsia de la lesión. El trata-
miento de la endometriosis depende de la edad de
la mujer, de la voluntad de mantener la fertilidad,
de la extensión y localización de los focos de
enfermedad, del grado de alteración menstrual,
del impacto sexual y de la coexistencia de otra
afectación pélvica
1,3,12.
Las terapéuticas varían así desde una actitud
expectante (en los casos asintomáticos), un trata-
miento médico de manipulación hormonal o qui-
rúrgico (exéresis o destrucción aislada de lesio-
nes, o radical con histerectomía asociada a oofo-
rectomía bilateral)
12.
El endometrio es un tejido hormosensible
expresando receptores estrogénicos, progestagé-
nicos y androgénicos. Este tejido incluso en loca-
lización ectópica, presenta las 3 fases del ciclo
endometrial; proliferación, secreción e fase deci-
dual. Es típicamente en la fase decidual, en que
la hemorragia y necrosis celular condicionan un
aumento del volumen del endometrioma y el
agravamiento del proceso inflamatorio y fibrótico
local, que corresponde a un período de exacerba-
ción sintomática.
Varios esquemas terapéuticos de manipulación
hormonal tienen sido aplicados. Anticonceptivos
orales compuestos de estrógeno y progestagéneo, el
danazol o agonistas LHRH tienen sido utilizados
para condicionar un estado de pseudo menopau-
sia
12.
Sin embargo el tratamiento de elección para
las localizaciones suburetrales, así como para
endometriomas (quistes de dimensiones superio-
res a 2 cm) es una exéresis quirúrgica
12. Esta
permite simultáneamente el tratamiento y el
diagnóstico histológico.
En los casos descritos de divertículos de ure-
tra voluminosos con extensión hasta el cuello
vesical y retrotrigonales, existe un riesgo elevado
de incontinencia postoperatoria. Esta puede pre-
venir-se (en los casos de incontinencia previa) o
corregida posteriormente por la colocación de un
sling suburetral
13-14. Nuestra paciente refirió
transitoriamente ligera incontinencia urinaria
asociada a síntomas de inestabilidad vesical y
que resolvió solo con terapéutica conservadora.
CONCLUSIÓN
Aunque sea rara, la endometriosis debe ser
considerada en la valoración diagnóstica de cual-
quier masa quística periuretral, especialmente si
se asocia a historia de dolor pélvica, dispareunia,
dismenorrea (o alteraciones menstruales) y difi-
cultad miccional.
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Correspondencia autor: Dr. J. Cabral Ribeiro
Servicio de Urología. Hospital de São Marcos
Apartado 2242. 4701-965 Braga (Portugal). Telf: +351253209110
E-mail autor:
[email protected]
Información artículo: Original - Nota clínica
Trabajo recibido: noviembre 2005
Trabajo aceptado: abril 2006
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