Intro
La infertilidad es una enfermedad del sistema reproductivo, definida como la incapacidad para lograr un
embarazo
clínico después de 12 meses o más de relaciones sexuales no protegidas. La Sociedad
Americana de Medicina Reproductiva (American Society for Reproductive Medicine, ASRM) sugiere una
evaluación más precoz -a los 6 meses- en mujeres mayores de 35 años y en pacientes con
antecedentes o sospecha de patologías asociadas con infertilidad. Esta condición afecta
aproximadamente al 15 % de las parejas, y se clasifica como primaria cuando nunca se ha logrado un
embarazo, o secundaria cuando se ha conseguido un embarazo previo, independientemente de su desenlace
( 1 )
. Entre las causas, el factor femenino y masculino representan cada uno alrededor del
35 % de los casos; un 20 % se atribuye a causas mixtas, y el 10 % restante a etiología
desconocida
( 2 , 3 )
.
Actualmente se sabe que la reproducción humana deriva de una compleja sucesión de eventos
biológicos que están regulados por diferentes factores. El sistema endócrino juega un
rol
fundamental en la fisiología reproductiva, interactuando con múltiples sistemas, como el
neurológico y el inmunológico, así como con factores metabólicos y
medioambientales.
Cualquier alteración en la fisiología de este sistema puede afectar la capacidad reproductiva
de
la pareja
( 4-6 )
.
En el Hospital Universitario de Maternidad y Neonatología (HUMN) de Córdoba, el Instituto
Universitario de Medicina Reproductiva (IUMeR) y el Departamento de Endocrinología y Diabetes
trabajan de
manera interdisciplinaria, ofreciendo atención a parejas de bajos recursos económicos, sin
cobertura de salud, facilitando el acceso a tratamientos de reproducción asistida completamente
gratuitos. Según la bibliografía disponible hasta la fecha, no existen datos publicados en
Argentina sobre las características endocrino-metabólicas en mujeres que padecen infertilidad.
Por
lo tanto, nos propusimos evaluar dichos aspectos en nuestra población.
Describir y analizar las características endocrino-metabólicas de las mujeres
infértiles atendidas en el Departamento de Endocrinología y Diabetes, derivadas del IUMeR.
Results
Características generales: Se analizaron 111 historias clínicas de pacientes
infértiles derivadas por el IUMeR entre los años 2015 y 2019, inclusive. De estas, 103 fueron
seleccionadas y 8 se excluyeron por no cumplir con los criterios de inclusión. La edad media de las
pacientes fue de 32 ± 5 años (rango: 18-44), siendo el 59 % de ellas menores de 34
años, el 33 % tenían entre 35 y 40 años, y el 8 % tenían más de
40
años. Todas las pacientes se encontraban en una relación de pareja heterosexual al momento de
la
consulta. La edad promedio de los miembros masculinos de las parejas fue de 34 ± 7 años
(rango:
21-57).
Antecedentes: El 14 % de las pacientes completó la educación primaria,
mientras que el 3% no logró finalizarla. El 31 % completó la educación secundaria,
y
el 28 % reportó haberla dejado incompleta. En relación con la educación terciaria,
el
11 % finalizó sus estudios, mientras que el 6 % no los completó. Finalmente, el
3 %
de las pacientes alcanzó el nivel universitario completo y otro 3 % lo dejó incompleto.
En
cuanto a los antecedentes ocupacionales, el 60 % reportó estar empleada en trabajos informales,
mientras que el 34 % se encontraba desempleada y el 6 % se identificó como ama de casa.
El 60 % de las mujeres no referían patologías previas al momento de la consulta, el resto
manifestó tener hipotiroidismo (n: 29), obesidad (n: 5), síndrome metabólico (SM) (n:
5),
HTA (n: 4), bocio nodular (n: 1), hipertiroidismo (n: 1) y enfermedad autoinmune (vitíligo, n: 1). No
se
registraron antecedentes de enfermedades oncológicas, DM, síndrome de ovario
poliquístico
(SOP) ni insuficiencia ovárica prematura (IOP).
El 34 % reportó antecedentes heredofamiliares de enfermedad cardiovascular en familiares de
primer
grado, el 33 % de DM, el 19 % de tiroideopatías, el 4 % de neoplasias de origen
ginecológico, el 3 % de patologías autoinmunes y el 2 % de SOP.
En referencia a los antecedentes tóxico-medicamentosos, la mayoría no fumaba (62 %), no
consumía alcohol (76 %) ni drogas (80 %). El 36 % mencionó estar en tratamiento
farmacológico en monoterapia (83 %), siendo la levotiroxina el fármaco más
prescrito
(81 %), seguida por la metformina (14 %). Además, el 55 % de las pacientes llevaban un
estilo de vida sedentario y reportaron hábitos alimenticios poco saludables.
Características gineco-obstétricas: La media de edad de la menarca fue de 12,6
± 1,6 años (rango: 9-17). El 65 % de las pacientes eran eumenorreicas, 30 %
oligomenorreicas, 3 % padecían amenorrea secundaria y el 2 % polimenorrea. El 46 %
consultó por infertilidad primaria y el 54 % por infertilidad secundaria, con un tiempo promedio
de
búsqueda de fertilidad de 4,7 años.
El 35 % de las pacientes tenía antecedentes de abortos, de los cuales 30 fueron
espontáneos y
5 provocados.
Examen físico: En la tabla 1 y 2
se describen las características
clínicas-
antropométricas y endocrinológicas.
Variable
Peso (kg)
72.68 ± 15.29
Talla (m)
1.6 ± 0.06
Índice de masa corporal (IMC) (kg/m²)
28.54 ± 5.88
Circunferencia de cintura (cm)
95.51 ± 14.05
Relación cintura/cadera (C/C)
0.87 ± 0.1
Presión arterial sistólica (TAS) (mmHg)
105.65 ± 18.0
Presión arterial diastólica (TAD) (mmHg)
67.09 ± 10.09
Los datos son expresados como media ± DS
Variable
Porcentaje (%)
n
Acantosis nigricans o acrocordones
34
35
Acné
11
11
Seborrea
1
1
Alopecia androgénica
4
4
Galactorrea
2
2
Hirsutismo
13
13
Bocio palpable
22
23
Los datos son expresados en porcentajes absolutos
Factores asociados a infertilidad: Todas las pacientes presentaron al menos un factor
endocrinológico relacionado con la infertilidad femenina. Las principales condiciones
endocrinológicas identificadas fueron las tiroideopatías, presentes en el 70 % de las
pacientes, seguidas por la obesidad en el 36 %, el sobrepeso en el 31 % y la hiperprolactinemia en
el
29 %. Otras condiciones incluyeron el diagnóstico de SOP en el 21 %, el SM en el 13 %,
la
DM en el 3 %, el bajo peso en el 3 %, la IOP en el 2 %, la hiperplasia adrenal
congénita
no clásica en el 1 % y el hirsutismo idiopático en el 1 %.
Además, el 50 % de las pacientes presentaron otros factores de origen no endocrinológico
que
también afectan la capacidad reproductiva. Así, el 42 % tenían factores tubarios
asociados con la infertilidad, como la obstrucción tubaria bilateral en el 21 %, la
obstrucción tubaria unilateral en el 12 % y la ligadura tubaria bilateral en el 10 %.
En cuanto al factor masculino, el 26 % de las pacientes presentaron infertilidad asociada a su pareja.
Los
parámetros seminales alterados en este grupo fueron la teratozoospermia en el 13 %, seguida por
la
oligozoospermia y la astenozoospermia, ambas presentes en el 3 %. También se identificaron casos
de
oligoteratozoospermia (4 %), azoospermia (1 %), oligoastenozoospermia (1 %) y
astenoteratozoospermia (1 %).
El 12 % de las pacientes presentó infertilidad asociada con la edad reproductiva avanzada,
mientras
que el 4 % mostró endometriosis. En cuanto a los factores uterinos, se detectaron pólipos
en
el 3 % de los casos y miomas en el 1 %, sin hallarse malformaciones ni hiperplasia.
El hipotiroidismo primario fue la patología más
frecuente, presente en el 96 % de los casos. El 21,36 % (n = 22) de las pacientes
presentaron
títulos elevados de ATPO. En tres casos se diagnosticó bocio nodular, resultado uno de ellos
carcinoma papilar tiroideo.
El 29 % de las pacientes tuvieron niveles elevados de
prolactina,
de
los cuales el 10 % fue secundario a hipotiroidismo y el 30 % fue de origen idiopático.
Ninguna
de ellas presentó el síndrome galactorrea-amenorrea, y la mayoría tenía ciclos
menstruales eumenorreicos.
El SOP fue responsable del 55 %
de
los casos de ciclos menstruales irregulares. El 59 % de las pacientes con SOP consultó por
esterilidad primaria, mientras que el 41 % lo hizo por esterilidad secundaria, con un tiempo
promedio
de
búsqueda de embarazo de 5,7 ± 4 años (rango: 1,5-18). El fenotipo clásico tipo A
del
SOP fue el más frecuente y se destacó por presentar antecedentes familiares de primer grado
con DM
(45 %) y enfermedad cardiovascular (45%).
Se diagnosticaron, con menor frecuencia, dos casos de
insuficiencia ovárica prematura (IOP), un caso de hiperplasia suprarrenal congénita no
clásica y un caso de hirsutismo idiopático.
Discussion
La edad femenina es uno de los factores más determinantes en la fertilidad, ya que el número y
la
calidad de los ovocitos, y por ende el potencial reproductivo, disminuyen progresivamente con los
años
( 7 , 8 )
. Según datos del Registro Argentino de Fertilización Asistida
(RAFA)
de 2014, que recopila información de 35 centros privados, el 27 % de las mujeres que realizan
tratamientos de alta complejidad son menores de 35 años, el 43 % tienen entre 35 y 40
años, y
el 28 % son mayores de 40 años
( 9 )
. En contraste, en el IUMeR se observó que el
57 % de las pacientes eran menores de 35 años al momento de la consulta, y solo un 9 %
superaban los 40 años. Esta tendencia ha sido reportada de manera similar en otros países de
América Latina
( 10 , 11 )
.
Las diferencias observadas entre el ámbito público y privado podrían reflejar, entre
otros
factores, el valor que las mujeres asignan a la maternidad. En sectores de bajos recursos, donde las
circunstancias económicas y sociales adversas limitan las oportunidades profesionales y educativas,
la
maternidad se convierte en una vía para alcanzar un proyecto de vida y realización personal.
En
cambio, en sectores de ingresos medios y altos, las mujeres más jóvenes, con mayor nivel
educativo
y actividad profesional, tienden a asociar en menor medida la realización personal con la maternidad.
En
estos grupos, persiste con fuerza el deseo de desarrollarse académica y profesionalmente, lo que
conlleva
a postergar la maternidad
( 12 , 13 )
.
Se ha despertado un interés considerable en el impacto de los factores prevenibles, incluidos los
hábitos de vida, sobre la fertilidad. El tabaquismo, el consumo de alcohol y el uso de drogas
adictivas
son motivo de gran preocupación. El consumo de tabaco sigue siendo uno de los principales factores de
riesgo asociados a la mortalidad prematura y la discapacidad a nivel mundial. Existe una sólida
evidencia
que sugiere que fumar afecta diversos aspectos de la función reproductiva tanto en hombres, al
deteriorar
la calidad seminal, como en mujeres, ejerciendo efectos perjudiciales sobre los ovarios, trompas y
útero
( 14 )
. En nuestra muestra, se observó que el 25 % de las pacientes
reportaron
ser fumadoras, un valor ligeramente superior al encontrado en la Cuarta Encuesta Nacional de Factores de
Riesgo
(ENFR) de 2019, que documentó una tendencia decreciente en el consumo de tabaco en la
población de
Argentina. A pesar de esta reducción general, persisten marcadas diferencias sociales. En particular,
las
mujeres en situaciones de mayor vulnerabilidad socioeconómica, presentaron una prevalencia
significativamente más alta de tabaquismo
( 15 )
. El abuso de alcohol también
representa
una amenaza significativa para la salud, y durante el embarazo puede tener efectos adversos sobre el
desarrollo
fetal. Aunque pocos estudios han investigado específicamente la relación entre el abuso de
alcohol
y los resultados de fertilidad, en nuestra población el 8 % refirió consumo de alcohol, y
ninguna informó abuso
( 14 )
. El sedentarismo, otro factor de riesgo prevenible, tiene
efectos
negativos bien documentados sobre la salud en general
( 16 )
. En nuestro estudio, solo el 25 %
de
las pacientes reportaron realizar algún tipo de actividad física, mientras que la
mayoría
eran sedentarias. La falta de actividad física se relaciona directamente con el sobrepeso y la
obesidad,
condiciones que afectan a más del 66 % de la población argentina, según la ENFR,
cifra
similar a la observada en nuestro grupo de pacientes
( 15 )
.
En todo el mundo, al menos 2.8 millones de personas mueren cada año como resultado del sobrepeso u
obesidad. Asimismo, gran parte de la carga de enfermedades no transmisibles pueden atribuirse al exceso
de
peso,
como la diabetes, la cardiopatía isquémica, y ciertos tipos de cánceres
( 17 )
.
Esta epidemia, según la última ENFR y la observada a nivel internacional, continúa
aumentando, particularmente en los grupos en situación de mayor vulnerabilidad social. La esfera
reproductiva no está exenta de su impacto deletéreo, siendo tres veces mayor el riesgo de
padecer
infertilidad en mujeres obesas. A su vez, una vez logrado el embarazo, es responsables de mayor riesgo
de
resultados adversos obstétricos y neonatales
( 16 , 18 )
. Entre los componentes de SM asociados
a
la obesidad, el perímetro de cintura mayor o igual a 88 cm en la mujer es indicativo de riesgo
cardiometabólico
( 18 , 19 )
. Existen escasos trabajos que evalúan dichas mediciones en
mujeres infértiles, uno de ellos, con población de pacientes venezolanas, reporta un promedio
de
cintura menor al de nuestra población
( 20 )
.
Las pruebas bioquímicas iniciales en las mujeres infértiles incluyen el dosaje sérico de
TSH, FSH, estradiol y prolactina; adicionalmente perfil androgénico según la sospecha
clínica. Esto guarda relación con las causas más frecuentes de anovulación: SOP,
obesidad, disfunción tiroidea e hiperprolactinemia. La disfunción ovulatoria se ha
identificado en
aproximadamente el 15% de todas las parejas infértiles y representa hasta el 40% de la infertilidad
femenina
( 1 ) . Según la Organización Mundial de la Salud, los
trastornos
anovulatorios constituyen la principal causa de infertilidad en los países desarrollados; sin
embargo,
esta situación varía considerablemente según la región analizada. Farley TM,
señala que el factor tubo-peritoneal es más frecuente en África y América
Latina,
mientras que en los países desarrollados su incidencia es significativamente menor
( 21 )
.
Nuestro estudio confirma la existencia de factores endocrinológicos vinculados a la infertilidad
femenina,
sin embargo, se observan diferencias en la frecuencia de presentación lo que sugiere la influencia de
posibles variables poblacionales. Entre los diversos factores endocrinos, la disfunción tiroidea
ocupa un
rol central y destacado. Los trastornos tiroideos ejercen una influencia significativa sobre la
foliculogénesis, la fertilización y los procesos de implantación. La autoinmunidad
tiroidea, aunque se asocia con una disminución de la reserva ovárica, no requiere
habitualmente
tratamiento con levotiroxina. En cambio, tanto el hipotiroidismo subclínico como el clínico
suelen
requerir tratamiento para mejorar la fertilidad y optimizar los resultados obstétricos. En aquellas
pacientes sometidas a tratamientos de reproducción asistidita, se debe alcanzar el estado eutiroideo
previo a la estimulación ovárica
( 22 , 23 )
. En nuestra cohorte de pacientes el
hipotiroidismo subclínico fue la condición más prevalente, probablemente debido a que
es
una patología común en la población femenina de edad fértil, cuyo
diagnóstico
es sencillo, rápido y accesible
( 22 )
. La hiperprolactinemia fue la segunda causa,
posiblemente
debido a su relevancia en el diagnóstico diferencial de anovulación. En tercer lugar, el SOP
se
presentó con menor frecuencia de lo esperado según la literatura, lo cual podría
deberse a
la atención directa de dichas pacientes en el consultorio externo de Endocrinología, sin
llegar a
ser derivadas en muchos casos al servicio de medicina reproductiva
( 24 )
.
Con respecto a las limitaciones del estudio, el diseño observacional y transversal impide establecer
relaciones causales entre las alteraciones endocrino-metabólicas y la infertilidad. Todas las
pacientes
fueron derivadas al Departamento de Endocrinología y Diabetes, lo que condiciona el perfil
clínico
de la población evaluada. La ausencia de un grupo control limita la posibilidad de extrapolar los
hallazgos. Si bien algunos antecedentes fueron auto reportados, todas las pacientes fueron evaluadas
clínica y bioquímicamente, lo que permitió confirmar o descartar los
diagnósticos
referidos.
Conclusions
La patología tiroidea, la hiperprolactinemia y el exceso de peso fueron las alteraciones
endocrinológicas más frecuentemente asociadas a la infertilidad femenina en nuestra
población. Estos hallazgos destacan la importancia de realizar una evaluación
endocrino-metabólica integral en las mujeres con dificultades reproductivas, especialmente en
contextos
de vulnerabilidad social.
Nuestros resultados subrayan la necesidad de reforzar la consejería
en
salud reproductiva y de implementar programas educativos orientados a promover hábitos saludables,
siendo
la prevención una herramienta insoslayable en el cuidado de la fertilidad.
Asimismo, la falta
de
datos que caractericen a la población de nuestro país con problemas de fertilidad desde una
perspectiva endocrinológica y metabólica resalta la relevancia de este estudio, que contribuye
al
conocimiento de esta patología en el contexto local y ofrece una base para futuras líneas de
investigación y políticas de salud pública.
Materials|Methods
Diseño: Estudio observacional, de corte transversal analítico.
Población: Pacientes que consultaron al Programa de Reproducción del IUMeR
desde
su creación, en mayo de 2015, hasta diciembre de 2019, y que fueron derivadas al Departamento de
Endocrinología y Diabetes. Se incluyeron mujeres entre 18 y 44 años, sin cobertura de salud y
con
diagnóstico de infertilidad, definido según la ASRM 1 :
Mujeres menores de 35 años con más de un año de relaciones sexuales no
protegidas
sin lograr embarazo.
Mujeres mayores de 35 años con más de seis meses de relaciones sexuales no protegidas
sin
lograr embarazo.
Se excluyeron las pacientes que no completaron los estudios endocrinológicos solicitados.
Protocolo : Se consignaron en la historia clínica los siguientes datos:
Edad : años cumplidos al momento de la primera consulta y se dividió en los
grupos
etarios: 18-34 años, 35-40 años y más de 40 años.
Antecedentes ocupacionales
: empleada, desempleada, ama de casa, trabajadora
informal.
Antecedentes de alfabetización y escolaridad: educación primaria completa o
incompleta, secundaria completa o incompleta, y terciaria/universitaria completa o incompleta.
Antecedentes heredo-familiares : se registraron las principales patologías
endócrino-metabólicas.
Antecedentes personales patológicos : diabetes mellitus (DM), hipertensión
arterial
(HTA), patologías endocrinas, dislipidemia, obesidad.
Antecedentes gineco-obstétricos : edad de la menarca, ritmo menstrual, número
de
embarazos, partos, embarazos ectópicos y abortos. Tipo y tiempo de esterilidad.
Antecedentes tóxico-medicamentosos : hábito de fumar, actividad física,
consumo de drogas, alcohol y/o medicación.
Examen físico : peso, talla, índice de masa corporal (IMC), circunferencia de
cintura, relación cintura/cadera, presión arterial, puntuación del Score de
Ferriman-Gallwey, presencia de acné, acantosis nigricans, acrocordones, alopecia androgénica,
seborrea, bocio y galactorrea.
Características bioquímicas endocrino-metabólicas : durante la fase
folicular temprana del ciclo menstrual o en amenorrea se realizaron los siguientes dosajes séricos
hormonales: TSH-Anticuerpo anti-tiroperoxidasa (ATPO), FSH, LH, Estradiol, Prolactina, Testosterona
total,
SHBG,
DHEAS (electroquimiolumniscencia), Androstenediona y 17-OHP (RIA). Perfil lipídico: Colesterol total,
triglicéridos (método enzimático), HDL y LDL (método directo homogéneo).
Perfil glucémico: glucemia basal y, según indicación, glucemia a los 120 minutos tras
una
sobrecarga de 75 g de glucosa (POTG) (método enzimático UV Hexoquinasa).
Características ultrasonográficas : Recuento de folículos antrales y
volumen
ovárico (por vía transvaginal con transductor multiplanar 3D, IC 5-9 MHz, Voluson 730 Expert,
General Electric, Milwaukee, WI), durante el equivalente de la fase folicular temprana del ciclo
menstrual o
en
amenorrea.
Causa de la infertilidad : presencia de factor endocrino, acompañado o no de otras
causas
de infertilidad.
Datos de la pareja masculina : edad, antecedentes personales patológicos,
número de
hijos y resultado del espermograma.
Análisis estadístico : Las variables con distribución normal, expresadas
como media ± desvío estándar, fueron analizadas mediante el test de ANOVA. Las
variables
cualitativas, presentadas como porcentajes absolutos, se compararon utilizando el test de chi cuadrado
(X 2 ). El análisis estadístico se realizó con el programa SPSS
Statistics,
versión 23.
Aprobación ética : El protocolo fue aprobado por el Comité de
Capacitación y Docencia, y el Comité Institucional de Evaluación Ética de las
Investigaciones en Salud (CIEIS-HUMN).
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