Review of the literature in PubMed and UpToDate where the keywords of our review were searched. Inclusion
criteria: Articles of cases or series containing the sections of the application of robotic surgery in gynecology and clinical
results. Results: We found 50 scientific articles that included in their titles the key words of our review. 22 articles were
discarded, 14 because they were inaccessible, 3 because they were published in bulletins without an impact factor and 5
because no information was obtained about the researcher’s results, their volume, visibility and structure. A total of 28 articles
were chosen for this review. Conclusions: Robotic surgery has evolved to be a separate field, with enormous potential for
Cirugía robótica en ginecología: revisión de la literatura
Robotic surgery in gynecology: review of literature
Radamés Rivas-López 1* y Francisco A. Sandoval-García-Travesí 2
1Servicio de Ginecología, Hospital Ángeles del Pedregal, Ciudad de México; 2Servicio de Ginecología, Hospital de la Mujer, Morelia, Michoacán.
México
ARTÍCULO DE REVISIÓN
CIRUGIA Y CIRUJANOS
Cir Cir. 2020;88(1):107-116
Contents available at PubMed
www.cirugiaycirujanos.com
Correspondencia:
*Radamés Rivas-López
Camino Santa Teresa, 1055-129
Col. Héroes de Padierna, Del. Magdalena Contreras
C.P.
10700, Ciudad de México, México
E-mail:
[email protected]
Fecha de recepción: 31-07-2018
Fecha de aceptación: 08-09-2018
DOI: 10.24875/CIRU.18000636
0009-7411/© 2018 Academia Mexicana de Cirugía. Publicado por Permanyer. Éste es un artículo open access bajo la licencia CC BY -NC-ND
(ht tp://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/).
Sin contar con el consentimiento previo por escrito del editor, no podrá reproducirse ni fotocopiarse ninguna parte de esta publicación. © Permanyer 2020
Cirugía y Cirujanos. 2020;88(1)
108
Introducción
La cirugía de mínima invasión es punta de lanza en
la vanguardia de la tecnología, y la cirugía robótica
es parte de este nuevo desarrollo.
En esta revisión de la bibliografía se incluyen las
principales cirugías ginecológicas que se benefician
ampliamente con el uso de esta tecnología robótica,
tales como la histerectomía, la miomectomía, la reca -
nalización tubárica, la sacrocolpopexia, la endometrio -
sis y el cerclaje transabdominal. Así mismo, se analizan
las ventajas y desventajas de esta tecnología, así como
la influencia del tipo de entrenamiento y de la curva de
aprendizaje en este tipo de abordaje quirúrgico.
La cirugía laparoscópica ha evolucionado rápida-
mente en diversas especialidades. En el área de la
ginecología, la cirugía asistida por robot se utiliza en
diferentes procedimientos, principalmente en histerec -
tomías por enfermedades benignas yen miomecto -
mías, y también en casos de recanalización tubárica,
linfadenectomía, endometriosis y sacrocolpopexia.
La cirugía asistida por robot logró desarrollar avan -
ces técnicos que superan a la cirugía laparoscópica,
como
1:
–
V
isión en tercera dimensión (3D).
–
A
lta definición visual en la consola.
–
M
ovimientos de las pinzas similares a los de la
mano del médico.
– M
ejor posición ergonómica durante la cirugía que
evita el cansancio.
Los cirujanos que practican la cirugía robótica en
padecimientos ginecológicos benignos coinciden en
que en algunos casos se reducen la pérdida de sangre
y la necesidad de transfusiones, así como el tiempo
de estancia hospitalaria y de reintegración a las acti -
vidades cotidianas, aunque comúnmente en los prime -
ros casos de cada cirujano el tiempo quirúrgico puede
ser más largo que la cirugía laparoscópica, depen -
diendo de la curva de aprendizaje de cada uno
1.
Existen diferentes opiniones en cuanto a las ventajas
y desventajas que ofrece la cirugía robótica frente a la
cirugía laparoscópica en padecimientos ginecológicos
benignos. Por ello, deben conocerse, como en cualquier
otro tipo de cirugía, las ventajas de este sistema o abor-
daje quirúrgico y los riesgos potenciales inherentes a
toda cirugía, y notificarlos a la paciente mediante un
consentimiento informado antes de la intervención.
Como en cualquier otra técnica quirúrgica, es im -
portante que el cirujano se entrene y certifique con -
forme a las guías que cada institución hospitalaria
indica para la práctica de la cirugía robótica, y que se
mantenga actualizado constantemente mediante las
herramientas que proporciona la cirugía robótica para
asegurarse del uso correcto de esta tecnología y
mantener siempre la destreza buscando la seguridad
de la paciente en todo momento
1.
El objetivo de esta revisión bibliográfica es describir
la aplicación clínica de la cirugía robótica en padeci -
mientos ginecológicos benignos.
Método
Revisión de la bibliografía en las bases de datos de
los sitios web de PubMed y UpToDate, en los que se
buscaron las palabras clave de nuestra revisión.
Identificación de los estudios
La búsqueda fue realizada por dos revisores inde -
pendientes buscando primero los títulos de las pala -
bras clave, y luego se analizaron los resúmenes. No
hubo controversias entre los revisores.
Criterios de inclusión
– Ar tículos completos en inglés o español desde
1980.
–
Ar
tículos de casos o series de casos que contu -
vieran los apartados de la aplicación de la cirugía
robótica en ginecología y resultados clínicos.
Criterios de exclusión
– Ar tículos con información incompleta.
–
Ar
tículos sin aplicación clínica.
Selección de los estudios
Se realizaron el análisis y el seguimiento de las
publicaciones científicas en revistas indexadas en los
future development. The results show until now that this technology is applicable and capable of offering an adequate treat -
ment to selected patients.
Key
Words: Robotic surgery. Gynecological surgery. Robotic hysterectomy. Infertility. Robotic myomectomy.
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R.R López, F.A Sandoval-García-Travesí: Cirugía robótica en ginecología
109
buscadores de PubMed y UpToDate en el periodo de
1980 a 2018. Después de la identificación de 50
estudios se realizó una revisión bibliométrica para
identificar los autores de referencia sobre los temas
abordados en nuestra revisión, el lenguaje y la temá-
tica, y se descartaron 22 artículos: 14 porque no fue
posible su obtención durante la revisión bibliográfica
y los ocho restantes porque durante la revisión se
identificó que tres estaban publicados en boletines sin
factor de impacto y de los cinco restantes no se ob -
tuvo información sobre los resultados del investiga -
dor, su volumen, visibilidad ni estructura. Finalmente,
se seleccionaron para esta revisión 28 artículos.
Extracción y análisis de los datos
Durante la investigación, primero se buscaron en
inglés los títulos de las palabras clave y posteriormen -
te se analizaron de manera cualitativa los textos de
los 28 artículos seleccionados para la revisión, cons -
tatando su validez científica y sobre todo su aplica -
ción clínica en nuestro medio.
Resultados
Antecedentes de la cirugía robótica
1. U n robot no debe dañar a un ser humano o, por
su inacción, dejar que un ser humano sufra daño.
2. U
n robot debe obedecer las órdenes dadas por
un ser humano, excepto cuando estas órdenes
están en oposición con la primera ley.
3. U
n robot debe proteger su propia existencia, has -
ta donde esta protección no esté en conflicto con
la primera o segunda leyes.
Lo anterior es un fragmento de la novela futurista
de Isaac Asimov Yo, robot, escrita en 1950, que
muestra cómo el ser humano siempre ha mantenido
un especial interés por el tema robótico
1.
En un inicio los robots fueron desarrollados para
actuar de manera autónoma por Stanford Research
Institute, Department of Defense, The National Aero -
nautics y Space Administration , para poder atender a
los soldados heridos desde un lugar seguro de ma -
nera remota. Con el paso del tiempo se dejó de utili -
zar la tecnología para la telecirugía y se enfocó en
mejorar la técnica de cirugía con mínima invasión.
La cirugía asistida por robot surge como una solu -
ción para superar los obstáculos que se tienen en la
cirugía de mínima invasión, ya que los cirujanos op -
taban por otras técnicas quirúrgicas al enfrentarse al
tiempo que implicaba la curva de aprendizaje, el tiem -
po quirúrgico que muchas veces implica el procedi -
miento y el cansancio físico que conlleva al contar
con visión bidimensional, y los grados de movimientos
limitados y la réplica del temblor de la mano del
médico
2.
La cirugía robótica utiliza la base de la cirugía la-
paroscópica complementando con extremos distales
que imitan los movimientos de la mano, y además
proporciona visión 3D de alta definición, lo que hace
que la técnica sea aún menos invasiva al realizar
cortes más finos y precisos.
En 2005 se inician los procedimientos en ginecolo -
gía al ser aprobado por la Food and Drug Administra-
tion (FDA). A
partir de esa fecha se realizan más de
2000 procedimientos, con un crecimiento del 25%
anual, y los médicos y hospitales impulsan la cirugía
robótica y el desarrollo de la tecnología en este ám -
bito, por lo que surge el Committee on Gynecologic
Practice en la Society of Ginecologyc Surgeons (SGS)
para regular la información que se brinda a los pacien -
tes, así como para evaluar prácticas, resultados y da-
tos, siempre enfocado a la seguridad del paciente
3.
El sistema quirúrgico Da Vinci para procedimientos
ginecológicos se introdujo en México en el año 2014,
siendo el medio privado el principal realizador de esta
cirugía hasta el día de hoy. Actualmente México cuen -
ta con robot Da Vinci en cuatro hospitales privados y
cuatro hospitales de la red pública del país; hay seis
en Ciudad de México, uno en Monterrey y otro en el
Estado de México.
Componentes del robot
Actualmente, la única plataforma aprobada por la
FDA y por la Secretaría de Salud en México es el
sistema quirúrgico Da Vinci modelo Si, manejado por
Intuitive Surgical (Sunnyvale, CA) ( Fig.
1).
El sistema quirúrgico robótico Si consta de los
siguientes componentes:
–
Un r
obot que cuenta con tres o cuatro brazos
interactivos con trocares de acero inoxidable,
más otro brazo que no es manipulado por el ro -
bot, sino por el asistente ( Fig.
2).
–
Un
a cámara y sistema de visión que permite ver
la imagen en 3D de la pelvis, lo que mejora la
percepción de la profundidad ( Fig.
3).
–
I
nstrumentos que simulan el movimiento de la
muñeca (endowrist), es decir, que traducen los
movimientos mecánicos del cirujano en tiempo
real dentro del paciente ( Fig.
3).
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Cirugía y Cirujanos. 2020;88(1)
110
– Un a consola maestra donde el cirujano se sienta
frente a la pantalla, al lado del paciente, y desde
ahí controla los instrumentos robóticos a través
de pinzas que toma con los dedos, y la cámara
con la combinación de controles con los pedales
y el embrague, con las siguientes funciones
(Fig.
4):
– M
ovimientos: derecha-izquierda, arriba-abajo,
entrada-salida.
–
C
ontrol de la cámara y del enfoque, reposicio -
namiento de los controles manuales.
–
A
ctivación de la fuente de energía monopolar
y bipolar.
Durante la cirugía, el médico es capaz de manipu -
lar, reposicionar, cortar, diseccionar, coagular y sutu -
rar. Aunque el cirujano es prácticamente autónomo,
sigue siendo necesario un asistente cuya función es
la realización de intercambios, succión e irrigación,
así como la introducción de suturas.
Ventajas
La cirugía robótica ofrece innumerables ventajas
sobre la cirugía abierta, por lo que esta no sería un
buen punto de comparación. La cirugía robótica debe
compararse con la cirugía laparoscópica convencio -
nal, y sobre ella tiene varias ventajas:
–
L
a posición ergonómica del médico durante la
cirugía, que reduce la fatiga y el malestar. En
algunos casos de cirugía laparoscópica, el mé -
dico puede tener problemas para manipular los
instrumentos y llegar al abdomen de la paciente;
en cambio, en la cirugía robótica el cirujano está
sentado cómodamente en la consola y manipula
los instrumentos mediante las pinzas en sus de -
dos y los pedales
3.
–
L
a capacidad del sistema robótico de reducir a
cero el efecto del temblor (tremor) del cirujano
adicionando precisión y fineza al procedimiento
quirúrgico
3.
Figura 1. Consola del cirujano.
Figura 2. Brazos robóticos.
Figura 3. Visor 3D de la consola maestra.
Figura 4. Endowrist y pedales.
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R.R López, F.A Sandoval-García-Travesí: Cirugía robótica en ginecología
111
– I nstrumentos que simulan la anatomía de la mu -
ñeca al contar con siete grados de libertad de
movimiento, lo que permite que los movimientos
sean naturales y en la dirección que desee el
médico. Esto se denomina instrumentación Wris -
ted, que proporciona mayor destreza durante la
cirugía ( Fig.
4)3.
–
V
isión tridimensional y ampliación de las imáge -
nes mediante el ángulo de las cámaras, y alta
definición de las imágenes, lo que permite al
cirujano contar con una visión exacta e identificar
planos tisulares, vasos sanguíneos y nervios. Se
ha reportado en estudios comparativos que estas
características facilitan que disminuya la pérdida
de sangre en las pacientes
3.
–
M
ediante la pantalla, el médico puede escribir y
dar instrucciones a los ayudantes en cualquier
momento de la cirugía. Si se cuenta con un sis -
tema con doble consola, el médico puede señalar
y pasar el control al cirujano de la consola vecina
para continuar con el procedimiento quirúrgico
3.
–
H
abilidad para controlar cuatro instrumentos qui -
rúrgicos, incluida la cámara, lo que permite al
cirujano operar con muy poca asistencia por par -
te del equipo quirúrgico
3.
Desventajas
Existen realmente pocas desventajas al utilizar el
sistema quirúrgico robótico una vez que se ha logrado
alcanzar la curva de aprendizaje. Quizás, haciendo a
un lado el costo del equipo en un país en vías de de -
sarrollo, uno de los desafíos para todos los cirujanos
es cambiar el paradigma de la falta de tacto en el
robot; es decir, al igual que en la cirugía laparoscópica
convencional, la ausencia de poder tocar y sentir con
las manos cambia por la excepcional visión que se
tiene usando la plataforma quirúrgica Da Vinci
3-5.
La robótica en procedimientos
ginecológicos
La cirugía robótica en el campo de las enfermeda -
des ginecológicas benignas tiene una amplia
indicación. En esta revisión nos enfocaremos exclu -
sivamente en los seis procedimientos principales rea -
lizados en patología benigna, que son histerectomía,
miomectomía, sacrocolpopexia, reanastomosis tubári -
ca, endometriosis y cerclaje transabdominal.
Histerectomía
La histerectomía es el segundo procedimiento gine -
cológico más común en los EE.UU., con aproximada -
mente 433,000 casos al año. Se puede realizar de
varias maneras: vaginal, por laparoscopía o abdomi -
nal. Aunque más de la mitad de los casos se realizan
como cirugía abdominal, desde el año 2010 la ten -
dencia es cada vez mayor hacia la cirugía de mínima
invasión
5. Sin embargo, el presupuesto para la cirugía
robótica es limitado y en dos estudios realizados alea -
toriamente por la SGS en forma comparativa con la
laparoscopía en 148 pacientes, en 2010, el tiempo
quirúrgico fue significativamente más largo en la his -
terectomía asistida por robot (29
m
inutos con cirugía
laparoscópica y 77
m
inutos con cirugía robótica). El
estudio no reportó diferencias en cuanto a pérdida
sanguínea, tiempo de estancia hospitalaria, nivel de
dolor posoperatorio ni tiempo de recuperación
6,7.
En otro estudio realizado de 2007 a 2010 en 264,758
mujeres sometidas a histerectomía con patología be -
nigna, en 441 hospitales, comparando cirugía robótica
y cirugía laparoscópica, se registró un tiempo de hos -
pitalización de menos de 2 días (24.9
vs. 19.65%),
aunque el estudio no especifica la estancia media
general de las pacientes; sin embargo, el costo au -
mentó de manera significativa en la cirugía robótica
($2,189 aproximadamente por cada caso). No se re -
gistró ninguna diferencia en cuanto a las tasas de
transfusión y las complicaciones hospitalarias
8.
Un nuevo estudio, usando datos de pacientes de
2009 a 2010, concluyó que la cirugía robótica costaba
$2,489 más que las histerectomías laparoscópicas,
pero las transfusiones disminuyeron y los casos de
neumonía posoperatoria también disminuyeron en el
grupo de pacientes operadas por cirugía asistida por
robot
5.
Otro estudio comparativo entre histerectomía robó -
tica y cirugía abierta realizado por Silasi, et al. 9 en
2013 incluyó 60 pacientes, 30 en el grupo de cirugía
robótica y 30 en el grupo de laparotomía, con una
edad entre 39 y 65 años, un índice de masa corporal
en promedio de 30 (obesidad I) y úteros de más de
1
kg en ambos grupos. Se observó que, si bien en
los casos de cirugía robótica se requirió mayor tiempo
operatorio, la estancia intrahospitalaria y el sangrado
intraoperatorio fueron significativamente menores que
con la laparotomía
6-9.
Un estudio que sí pudo facilitar datos comparativos
entre la cirugía robótica y la laparoscópica fue el de
Payne y Dauterive
10, realizado en 2008. Revisaron de
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Cirugía y Cirujanos. 2020;88(1)
112
manera retrospectiva los últimos 200 casos consecu -
tivos. Entre los grupos de pacientes operadas por
laparoscopía y por cirugía asistida por robot no se
encontraron diferencias significativas en cuanto al
tiempo operatorio y el sangrado, aunque el doble de
las pacientes operadas por cirugía laparoscópica tu -
vieron que convertirse a cirugía por laparotomía
10.
El American College of Obstetricians and Gyneco -
logists y la SGS, después de estudiar los casos desde
2007, recomiendan el registro de los procedimientos
asistidos por robot para informar sobre eventos ad -
versos y documentar ventajas y complicaciones de la
técnica
10.
En un análisis con metodología rigurosa que com -
paró los resultados de 2,300 histerectomías robóticas,
11,952 histerectomías laparoscópicas convencionales,
5,395 histerectomías por vía vaginal y 9,186 histerec -
tomías por laparotomía en casos de patología gine -
cológica benigna, se llegó a la conclusión de que, en
los casos de cirugía robótica cuyos cirujanos y equipo
quirúrgico mantengan un alto volumen de intervencio -
nes(mínimo 20 cirugías al año), la cirugía robótica
brinda mayores ventajas que el resto de las opciones
y de las vías de acceso quirúrgico
10-12.
Moawad, et al.13, en un estudio en el que compararon
los pesos de las piezas quirúrgicas (útero) de cirugía
robótica y de cirugía laparoscópica convencional, en -
contraron que el grupo de cirugía laparoscópica tuvo
47
minutos más de cirugía, un costo de $1,648 dólares
más que el grupo de cirugía robótica y una probabili -
dad tres veces mayor de que las pacientes tuvieran
que reingresar en comparación con el grupo de cirugía
robótica. Concluyen que, con un equipo quirúrgico ex -
perto de cirugía robótica, la histerectomía para úteros
mayores de 750
g
se asocia a menores tiempos qui -
rúrgicos y a un costo hospitalario más bajo 13.
Es interesante señalar que en nuestra opinión, así
como en varios lugares de los EE.UU., la realización
de una histerectomía debido a causas benignas de -
berá abordarse primariamente por vía vaginal o lapa -
roscópica. En consecuencia, la cirugía robótica la
hemos ido reservando para cirugías con mayor grado
de dificultad, como los úteros con un aumento de ta-
maño considerable (>14
cm) o con importantes
distorsiones de su anatomía, casos en los que se
sospechen adherencias pélvicas significativas, por
ejemplo con endometriosis, miomectomías previas,
enfermedad inflamatoria pélvica, abscesos pélvicos o
antecedente de embolización de arterias uterinas, en -
tre otros, en los que la disección que se requiere es
muy fina y la tecnología robótica brinda excepcionales
ventajas, sobre todo en la visualización y el avance
en el desempeño operatorio
14.
m iomectomía
Con la miomectomía laparoscópica se ha logrado
disminuir la morbilidad posoperatoria y, al igual que
en la histerectomía, el tiempo de recuperación es más
rápido comparado con la laparotomía.
En cuanto a los beneficios que tiene la cirugía robó -
tica, como un tiempo de recuperación más rápido, me -
nos dolor posoperatorio y pronto regreso a las activida -
des cotidianas en comparación con la laparotomía, el
tiempo quirúrgico y el costo hospitalario de la cirugía
laparoscópica o la laparotomía en ocasiones pudiera
llegar a ser mayor que el de la cirugía robótica. No se
ha demostrado que haya menor pérdida de sangre ni
que sean menores las complicaciones con la cirugía
robótica en comparación con la cirugía laparoscópica.
Sin embargo, en una serie de 872 pacientes, Pitter,
et al.
14 señalaron que la miomectomía múltiple con
asistencia robótica tuvo resultados comparables a los
de la laparoscopía convencional, con un bajo índice
de nacimientos pretérmino < 35 semanas (17%) y re -
portando una sola rotura uterina (1%)
14.
En nuestro país ha habido una buena aceptación
para la utilización de esta plataforma en casos de
miomectomías, incluyendo el nacimiento a término de
bebes sin el temor de una complicación mayor como
lo es la rotura uterina. Esto demuestra que la miomec -
tomía robótica es una vía accesible, eficiente y con
resultados halagüeños para pacientes con miomas y
que desean un embarazo
15,16.
Ciertos grupos, con los que estamos totalmente de
acuerdo, señalan que la cirugía robótica es una vía
quirúrgica efectiva para aquellos casos de mayor
complejidad, ya sea por la deformación de la anatomía
o por el número de miomas, en los que la ergonomía,
el sistema endowrist y la inigualable visión que brinda
el robot serían esenciales para el buen desarrollo del
caso en particular ( Fig.
5)17.
r eanastomosis tubárica
Las ventajas que tiene la cirugía de mínima inva -
sión, como la precisión de los cortes, el sistema de
visión ampliada en 3D y los instrumentos articulados,
permiten que la reanastomosis tubárica tenga mejo -
res probabilidades.
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R.R López, F.A Sandoval-García-Travesí: Cirugía robótica en ginecología
113
En el año 2000, Degueldre, et al. 18 publicaron un
estudio de ocho pacientes con esterilización laparos -
cópica previa de las trompas para demostrar la facti -
bilidad de la reanastomosis tubárica asistida por ro -
bot. Se recanalizaron la totalidad de las trompas en
todas las pacientes y el tiempo quirúrgico por cada
trompa fue de 52
m
inutos en promedio. Cinco de las
ocho pacientes se sometieron a histerosalpingografía,
de las cuales cuatro presentaban permeabilidad bila -
teral y una unilateral. Hubo dos embarazos reporta -
dos dentro de los siguientes 4 meses después de la
cirugía. Señalaron que el tiempo comparado con la
cirugía convencional fue favorable en la cirugía asis -
tida por robot
18.
En un segundo estudio con mayor número de pa -
cientes evaluaron la factibilidad de la reanastomosis
robótica en comparación con la microcirugía por lapa-
rotomía, y encontraron que el tiempo quirúrgico con
robot fue mayor (201 frente a 155
minutos con laparo -
tomía). Sin embargo, la estancia hospitalaria fue mu -
cho menor (4 horas con robot frente a 34.7 horas con
laparotomía) y el retorno a las actividades cotidianas
fue más acelerado (11 días) con la cirugía robótica que
con la laparotomía (28 días). Los embarazos logrados
también fueron más con la reanastomosis tubárica
asistida por robot (62.5% frente a 50% con laparoto -
mía), pero el grupo de pacientes operadas con robot
tuvo un número mayor de casos de embarazo ectópico
(4 frente a 1 con laparotomía). En cuanto a los costos,
no hubo diferencia significativa entre las dos técnicas
quirúrgicas. Lo anterior muestra que la reanastomosis
tubárica en la era de la fertilización in vitro es un pro -
cedimiento plausible para restable cer la fertilidad en
pacientes seleccionadas que desean un embarazo
posterior a una salpingoclasia bilateral
19.
s acrocolpopexia
El prolapso de la cúpula vaginal es un acontecimien -
to cada vez más frecuente en la consulta ginecológica.
Las opciones quirúrgicas de reconstrucción vaginal,
como la fijación del ligamento sacroespinoso, la sus -
pensión del ligamento uterosacro y los procedimientos
con malla colocada vaginalmente son tratamientos al -
ternativos, pero tienen diferentes niveles de eficacia y
se asocian con riesgos y complicaciones
20.
La sacrocolpopexia robótica se ha ido desarrollando
en los últimos años para tratar este tipo de padeci -
mientos, ya que, en teoría, la realización de esta fija -
ción sería más sencilla que la vía laparoscópica con -
vencional y, por obvias razones, que la cirugía abierta.
Geller, et al.
21 publicaron un estudio retrospectivo 44
meses después de la intervención con 51 pacientes
en el que compararon los resultados de la sacrocol -
popexia asistida por robot o por laparotomía en el
prolapso de órganos pélvicos. Fueron intervenidas
con robot 23 pacientes y con laparotomía 28. Se en -
contró que entre los dos grupos de pacientes no hubo
diferencias significativas en cuanto a mejoría del pro -
lapso, función sexual y función del piso pélvico, pero
las intervenidas con robot tuvieron una menor pérdida
sanguínea en promedio (151
vs. 219
ml)21.
Carter, et al. 22, en otro estudio con seguimiento de
1 año, compararon la sacrocolpopexia robótica y por
laparotomía (n = 17 y n = 71, respectivamente) en
pacientes con prolapso en estadio III, y encontraron
Figura 5. Miomectomía.
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Cirugía y Cirujanos. 2020;88(1)
114
tiempos menos prolongados en la cirugía robótica
(131
v
s. 160
m
inutos), así como menores tasas de
readmisión, recurrencias, días de estancia hospitala-
ria y complicaciones asociadas. Si se entrena a un
equipo quirúrgico en la realización de cirugía robótica
y sacrocolpopexia, y solo realiza este tipo de cirugía,
los resultados son excelentes en términos de tiempo
operatorio, que disminuye casi media hora cuando se
compara con el mismo procedimiento con equipos
quirúrgicos no exclusivos para el procedimiento
22.
e ndometriosis
La endometriosis es una enfermedad cada vez más
habitual en nuestra sociedad que aqueja a millones de
mujeres en todo el mundo, provocando diversos sínto -
mas como dolor pélvico, dismenorrea, inflamación
abdominopélvica, infertilidad, etc. El método de refe -
rencia para el diagnóstico y el tratamiento de la endo -
metriosis es la cirugía laparoscópica. En los casos de
endometriosis profunda, el tratamiento mediante
cirugía laparoscópica convencional requiere un des -
empeño quirúrgico complejo que debe ser realizado en
su mayoría por un equipo quirúrgico multidisciplinario.
En estos casos, la laparoscopia asistida por robot po -
dría ofrecer ventajas técnicas, como visión 3D, filtra-
ción de temblor y mejor ergonomía quirúrgica
23.
Soto, et al. 23 realizaron un estudio multicéntrico y
aleatorizado que incluyó 73 pacientes (35 en el grupo
de cirugía con robot y 38 en el grupo de laparoscopía
convencional) intervenidas quirúrgicamente con diag -
nóstico de endometriosis. Encontraron un tiempo qui -
rúrgico un poco mayor en la cirugía robótica (106
vs.
101
minutos) y no observaron diferencias significati -
vas en cuanto a pérdida sanguínea, complicaciones
intraoperatorias o posoperatorias, y tasa de conver -
sión a laparotomía en ambas intervenciones. Además,
la mejoría en calidad de vida fue similar en ambos
grupos en el seguimiento a 6 meses
24.
Chen, et al. 24 realizaron un metaanálisis sobre pa -
cientes intervenidas por endometriosis reuniendo es -
tudios que, al igual que el de Soto, et al. 23, evaluaron
los mismos parámetros, y encontraron un mayor tiem -
po quirúrgico en el grupo con robot que en el grupo
con laparoscopía convencional, sin diferencias signifi -
cativas en ambos grupos respecto a la pérdida esti -
mada de sangre, la tasa de complicaciones y los días
de hospitalización. De este modo, los beneficios de la
cirugía robótica en comparación con la laparoscopía
convencional en el tratamiento de la endometriosis se
sugiere deben seguir estudiándose
24.
c erclaje transabdominal
La insuficiencia cervical se define como una dilata-
ción asintomática del cérvix, que ocurre en el segundo
trimestre, principalmente antes de las 24 semanas
25.
Las indicaciones para la colocación de un cerclaje
transabdominal incluyen un cuello uterino corto, ya
sea congénito o amputado, una cicatriz cervical que
evitaría un abordaje transvaginal y un cerclaje vaginal
previo fallido. Hoy en día cada vez existen más repor -
tes sobre la realización de cerclaje transabdominal
con la asistencia de la plataforma robótica, teniendo
buenos resultados transoperatorios y logrando poste -
riormente un embarazo a término. Los resultados han
sido comparables a los de la cirugía abierta, y los
costos muy similares para ambos procedimientos
quirúrgicos
25.
Entrenamiento y curva de aprendizaje
Con la introducción de la cirugía robótica no se han
estable cido lineamientos claros que describan cómo
debe ser el entrenamiento y en qué debe consistir 26.
Para el entrenamiento de la cirugía robótica hay
varios aspectos similares al de la cirugía laparoscó -
pica; sin embargo, la calidad de las imágenes y los
movimientos intuitivos de los instrumentos hacen que
sea más ágil el entrenamiento en cirugía robótica.
Creemos que es fundamental y de vital trascendencia
que, para entrenarse en cirugía robótica, el médico
esté capacitado en cirugía laparoscópica
26.
A diferencia de la cirugía laparoscópica, el médico
está más cómodo durante el procedimiento robótico,
ya que la posición ergonómica en la que se sienta a
un lado de la paciente disminuye la fatiga y el can -
sancio, lo que permite que se entrene más rápido y
pase la curva de aprendizaje en menor tiempo,
aunque depende de su destreza y habilidad
26.
A pesar del rápido crecimiento de la cirugía robóti -
ca, en nuestro país no hay muchos cirujanos que se
hayan capacitado para practicar esta técnica, por lo
que no hay datos contundentes que demuestren cómo
debe ser el entrenamiento y no está claro el número
de casos que requiere cada cirujano para superar la
curva de aprendizaje.
Actualmente, el entrenamiento implica práctica en
un quirófano adaptado a la cirugía robótica para que
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R.R López, F.A Sandoval-García-Travesí: Cirugía robótica en ginecología
115
el cirujano se familiarice con el entorno, así como con
las funciones del robot en cuanto a brazos, trocares
y consola. El cirujano, en un inicio, aprende a realizar
maniobras simples, ya sea en un cerdo o en tejido
humano fresco, tales como el agarre, cortes de diver -
sos tejidos y el nudo intracorpóreo. Se sugiere que el
médico practique por lo menos 8 horas en la consola
robótica y quede documentado. El entrenamiento
debe incluir procedimientos quirúrgicos en cerdos o
cadáveres humanos
3,27.
Una vez que el médico concluye el entrenamiento,
practicando movimientos en la consola y de forma
práctica, tiene que realizar entre dos y cuatro cirugías
(dependiendo de los requerimientos de la institución)
con la supervisión de un experto o proctor asignado
por la institución donde lleve a cabo su práctica
(Fig.
5)3,27.
El proctor es un médico certificado en cirugía robó -
tica que ha cumplido con el número de casos que la
institución es tablece y ha superado la curva de apren -
dizaje. Durante las cirugías se podrá sentar ocasio -
nalmente en la consola para asesorar y aconsejar al
cirujano. La pantalla táctil de la torre robótica, en
donde se puede escribir y dibujar, es un instrumento
útil que se aplica en estos casos
3,27.
Un estudio retrospectivo evaluó el comportamiento
del aprendizaje en la técnica en procedimientos gine -
cológicos. Se concluyó que los tiempos quirúrgicos
se estabilizaron después de 50 casos, pero en un
cirujano que realizó 100 histerectomías robóticas se
encontró que los tiempos disminuyeron después de
los primeros 20 casos, así como las complicaciones
clínicas
28.
Otra ventaja que tiene la plataforma robótica es que,
a través de un programa computacional incluido en el
software de la consola maestra, el médico puede rea -
lizar ejercicios y cirugías de simulación, como un piloto
de una aeronave, lo cual brinda grandes ventajas por -
que mantiene el estar familiarizado con las funciones
de la plataforma y ayuda a no perder las habilidades
y la coordinación con el sistema robótico
28.
Existen factores que afectan la curva de aprendiza -
je, tales como la complejidad de los casos, la
experiencia que el médico haya tenido en cirugía la-
paroscópica y abdominal, y las habilidades y destre -
zas del equipo quirúrgico. Cada institución tiene un
número mínimo de casos que cada médico tiene que
cumplir para poder mantener los privilegios para efec -
tuar cirugías asistidas por robot
28.
Creemos que, al igual que en otros países, a partir
de este momento es responsabilidad de los cirujanos,
los hospitales y las sociedades médicas determinar
el uso más ren table y productivo de esta tecnología.
Conclusiones
La cirugía de mínima invasión ha tenido un creci -
miento exponencial en los últimos años. A
medida
que la tecnología continúe desarrollándose seguirán
evolucionando las técnicas quirúrgicas para gineco -
logía. Es indispensable seguir con la investigación en
torno a la cirugía robótica para documentar datos y
resultados clínicos que fundamenten las ventajas y
los beneficios que puede proporcionar a las pacientes
en comparación con la laparoscopía convencional o
la cirugía abierta en padecimientos específicos.
Agradecimientos
Agradecemos a la Revista la aceptación y difusión
de esta publicación.
Conflicto de intereses
Los autores declaran que no hay conflicto de
intereses.
Financiamiento
No se necesitó ningún tipo de inversión económica
para esta revisión.
Responsabilidades éticas
Protección de personas y animales. Los autores
declaran que para esta investigación no se han reali -
zado experimentos en seres humanos ni en animales.
Confidencialidad de los datos. Los autores decla -
ran que han seguido los protocolos de su centro de
trabajo sobre la publicación de datos de pacientes.
Derecho a la privacidad y consentimiento infor -
mado. Los autores han obtenido el consentimiento
informado de los pacientes y/o sujetos referidos en el
artículo. Este documento obra en poder del autor de
correspondencia.
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