{"paper_id":"933b0554-5355-4735-b7d4-23b07e8fa09c","body_text":"Volumen 1 | 2 | Octubre - 2025 \n \n202 \n \nEndometriosis: Biomarcadores y diagnóstico no invasivo emergente  \nEndometriosis: Biomarkers and emerging noninvasive diagnosis \nJenny Elizabeth Valente Morocho1   \nE-mail: jeyelizabeth30@gmail.com \nORCID: 0009-0003-6092-335X \nLuis Ramón Ramírez Verdezoto2 \nE-mail: xramon@2000gmail.com \nORCID: 0009-0002-6383-1031 \nSophia Elizabeth Samaniego Ruiz3 \nE-mail: sofisam0925@gmail.com \nORCID: 0009-0001-1402-7242 \nErika Jazmín Pinto Matos4 \nE-mail: erikapm_97@hotmail.com \nORCID: 0000-0002-8498-5972 \nMicaela Salomé Pérez Reyes5 \nE-mail: mdmicaelaperez@gmail.com \nORCID: 0009-0003-2197-9676 \n \n1 Investigador independiente.    \n2 Hospital General Riobamba IESS, Ecuador. \n3RioHospital, Riobamba, Ecuador. \n4Clínica Metropolitana, Riobamba, Ecuador. \n5Pontificia Universidad Católica de Ecuador, Ambato, Ecuador. \n    \nForma de citación en APA,  séptima edición. \nValente, J. E., Ramírez, L. R., Samaniego, S. E., Pinto, E.  J., Pérez, M. S.  (2025). \nEndometriosis: Biomarcadores y diagnóstico no invasivo emergente . Revista Nova \nPraxis, 1(2), 202-213. \nFecha de presentación:  21/08/2025 Fecha de aceptación:  30/09/2025 Fecha de publicación:  03/10/2025 \nRESUMEN \nIntroducción: La endometriosis es una enfermedad inflamatoria crónica con gran impacto negativo \nen la salud física y mental de millones de mujeres y su abordaje convencional es demorado e \ninvasivo. Metodología: Se realizó una revisión bibliográfica con la finalidad de caracterizar los \nbiomarcadores y métodos no invasivos emergentes para el diagnóstico de la endometriosis. \nResultados: Fueron consultadas 37 bibliografías en los idiomas español, inglés y portugués; \ncorrespondientes a bases de datos de conocimi ento como PubMed, Elsevier, Springer, Oxford \nAcademy, Frontiers, Wiley Library, Google Scholar y otras, dando prioridad a trabajos publicados \nen los últimos 5 años. Discusión: El estudio de proteínas, ácidos nucleicos, metabolitos y moléculas \nrelacionadas con la inflamación se proyecta en la elaboración de modelos con enfoque multi-ómico \nque permitan la integración de estos para un diagnóstico más específico y oportuno. Conjuntamente \nse mencionan nuevas técnicas de imagen que pudieran funcionar como complem ento, si bien no \nexiste aún un método que sustituya al algoritmo convencional. Las principales limitaciones \nencontradas fueron la heterogeneidad de métodos de estudio que dificulta la reproductibilidad y \nestandarización de estos. Conclusiones: Los biomarca dores emergentes parecen una opción \nprometedora si se integran como parte de un enfoque multi -ómico en algoritmos conjuntos que \npermitan el ajuste de acuerdo con variables relacionadas a la historia personal de cada paciente. \nSe necesita un mayor número de estudios que permitan una estandarización y reproductibilidad de \ndichas alternativas en diversas poblaciones para lograr su validación e implementación en un futuro. \nPalabras clave : endometriosis, biomarcadores emergentes, enfoque multi -ómico, proteómica, \nmetabolómica, ácidos nucleicos. \nABSTRACT  \nIntroduction: Endometriosis is a chronic inflammatory disease with a significant negative impact on \nthe physical and mental health of millions of women, and its conventional approach is slow and \ninvasive. Methodology: A literature review was conducted to c haracterize emerging biomarkers and \n                            REVISTA NOVA PRAXIS | Revista científica de ASINDEC \nVolumen 1 |2 | Octubre - 2025 12 \n\nVolumen 1 | 2 | Octubre - 2025 \n \n203 \n \nnoninvasive methods for diagnosing endometriosis. Results: 37 references in Spanish, English, and \nPortuguese were consulted, corresponding to knowledge databases such as PubMed, Elsevier, \nSpringer, Oxford Academy, Frontiers, Wiley Library, Google Scholar, and others, giving priority to \nworks published in the last 5 years. Discussion: The study of proteins, nucleic acids, metabolites, and \nmolecules related to inflammation is projected to develop multi -omic models that allow for their \nintegration for more spe cific and timely diagnosis. New imaging techniques are also mentioned as \npotential complements, although there is still no method that can replace the conventional algorithm. \nThe main limitations encountered were the heterogeneity of study methods, which m akes their \nreproducibility and standardization difficult. Conclusions: Emerging biomarkers appear to be a \npromising option if integrated as part of a multi-omics approach into collaborative algorithms that allow \nfor adjustment based on variables related to each patient's personal history. More studies are needed \nto standardize and reproduce these alternatives in diverse populations for their validation and future \nimplementation. \nKeywords: endometriosis, emerging biomarkers, multi-omics approach, proteomics, \nmetabolomics, nucleic acids. \n\nVolumen 1 | 2 | Octubre - 2025 \n \n204 \n \nINTRODUCCIÓN \nLa endometriosis es una enfermedad inflamatoria crónica que se caracteriza por dolor pélvico de \nlarga data, acompañado de otras manifestaciones como dismenorrea e infertilidad. Afecta \nfundamentalmente a mujeres en edad reproductiva y se dice que su prevalencia a nivel mundial \nen este grupo demográfico es de alrededor del 10 %, reconociendo que existe una gran parte de \nla población femenina que no cuenta, a la fecha, con un diagnóstico adecuado. Se estima que \nesta patología es responsable por cerca del 50 % de las mujeres con infertilidad y de casi tres \ncuartos de aquellas que presentan dolor pélvico y dismenorrea prolongados  (Lamceva et al., \n2023; Scarella-Chamy et al., 2023).  \nEl diagnóstico de la endometriosis rara vez es oportuno, pues se realiza luego de haber \ndescartado otras múltiples causas de dolor abdominal, pudiendo tomar incluso años en ser \ndetectada. Si bien se ha provisto de  recursos para el estudio de esta enfermedad tan poco \ncomprendida, el machismo todavía imperante en algunos sectores de la comunidad científica ha \ndestinado los mismos a la investigación del impacto de la misma en el atractivo físico de las \npacientes y en las repercusiones que tiene en la  satisfacción sexual de las parejas masculinas, \nlo cual, francamente, es inaceptable  (Hämmerli et al., 2018; Law et  al., 2025; Vercellini et  al., \n2013).  \nNo cabe dudas de que el impacto que tiene la endometriosis sobre la calidad de vida y la salud \nen general de millones de mujeres en edad fértil alrededor del mundo es bastante relevante, por \nlo que urge la investigación e implementación de estrategias que permitan la realización oportuna \nde un diagnóstico que lleve al subsecuente tratamiento de la enfermedad. Si bien parte de la \ncomunidad científica mantiene posturas en las cuales prima el machismo y la falta de empatía, \nno todo está perdido; en los últimos  años se ha abordado el estudio de métodos no invasivos a \ntravés de la determinación de biomarcadores en fluidos corporales y sobre estas destrezas \nemergentes se decidió realizar la presente investigación.  \nMETODOLOGÍA  \nSe realizó una revisión de la literatura médica actualizada  con la finalidad de caracterizar los \nbiomarcadores y métodos no invasivos emergentes para el diagnóstico de la endometriosis, \npatología bastante común en la práctica médica . En la misma se resumieron los aspectos \nteóricos y prácticos más relevantes relacionados.  \nRESULTADOS Y DISCUSIÓN  \nFueron consultadas 37 bibliografías en los idiomas español, inglés y portugués; correspondientes \na bases de datos de conocimiento como PubMed, Elsevier, Springer, Oxford Academy, Frontiers, \nWiley Library, Google Scholar y otras. Para dicho fin se emplearon descriptores de búsqueda \ncomo “ endometriosis”, “ biomarkers”, “non invasive diagnosis ” y “emerging methods ” dando \nprioridad a trabajos que fueron publicados en los últimos 5 años. \nEndometriosis: de la fisiopatología al diagnóstico convencional \nLa endometriosis es una enfermedad inflamatoria crónica de índole ginecológica que  se define \npor la presencia tanto de glándulas como de estroma de tejido endometrial en localizaciones \nanormales, es decir, fuera de la cavidad uterina. Las localizaciones donde más frecuentemente \nes encontrado este tejido ectópico son la cavidad abdominal, adherido a órganos como el \nperitoneo, los ovarios, los ligamentos uterinos, la región recto vaginal y, en algun os casos más \nraros, los pulmones. De acuerdo con la literatur a el diagnóstico puede tomar hasta 10 años en \n\nVolumen 1 | 2 | Octubre - 2025 \n \n205 \n \nser realizado y se cree que es responsable por cerca del 50 % de las causas de dolor pélvico \ncrónico e infertilidad (Griffiths et al., 2024). \nDe acuerdo con  su ubicación esta puede ser clasificada en adenomiosis, endometrioma, \nendometriosis de infiltración profunda, superficial y otros subtipos que pueden acontecer de \nmanera aislada o simultánea. El quiste ovárico o endometrioma ovárico es una de las \nmodalidades más frecuentemente diagnosticadas debido a que suele generar un cuadro clínico \nmás florido, si bien inespecífico. Independientemente de la forma de presentación, la enfermedad \npresenta un curso progresivo y genera una enorme carga física y emocional en las pacientes \nafectadas (Bonavina & Taylor, 2022; Wang et al., 2022).   \nSi bien todavía se desconocen muchos aspectos teóricos en relación con la endometriosis, se \nplantea que la fisiopatología de esta es multifactorial, siendo la etiología más aceptada hasta el \nmomento la de la menstruación retrógrada propuesta por Sampson. E sta indica que, durante la \nfase menstrual del ciclo femenino, cierta cantidad de flujo puede llegar a la cavidad peritoneal \nmediante las trompas de Falopio, lo cual generará una posible implantación de células \nestromales viables, sobre todo en las capas se rosas de los órganos pelvianos, que podrá \nproliferar como un tejido endometrial ectópico debido al flujo hormonal continuo y cíclico  (Lopes \net al., 2022).  \nAunque es un fundamento bastante coherente, la teoría de Sampson no es capaz de explicar \ntodos los casos de endometriosis hasta el momento documentados, por lo que la comunidad \nmédica y científica plantea otras hipótesis que pudieran funcionar como mecanismos de \nproducción complementarios. Algunos autores plantean alteraciones inmunológicas como la \ndisfunción de los factores locales y sistémicos, con disminución de la actividad citotóxica de las \ncélulas Natural Killer (NK), un aumento de los fagocitos activ ados y de las citocinas \nproinflamatorias. Otra propuesta interesante es la de la resistencia a la progesterona y el exceso \nestrogénico local, ya que las células ectópicas presentan alteraciones de sus receptores \nhormonales, con una sobre exposición a la actividad de la aromatasa y resistencia a los efectos \nantiinflamatorios de la progesterona  (Adilbayeva & Kunz, 2024; Ellis et  al., 2022; Klemmt & \nStarzinski-Powitz, 2018). \nParalelamente, los disturbios en cuanto a los fenómenos de angiogénesis y neurogénesis \ntambién son mencionados en la literatura como factores contribuyentes para el desarrollo de la \nenfermedad. Esto debido a que la implantación del tejido endometrial en si tios ectópicos \nfavorecerá la formación de nuevos vasos sanguíneos y fibras nerviosas que permitan su \nsubsistencia, lo cual genera inflamación local y, por ende, dolor crónico. Finalmente, se \nmencionan en la literatura médica los procesos relacionados con l a epigenética y la \npredisposición heredada para el desarrollo de la patología, ya que se conoce que existen \npolimorfismos en genes que se relacionan con las respuestas proinflamatorias, el metabolismo \nde las hormonas y la reparación tisular que pudieran cr ear ambientes más favorables para la \nimplantación de las células estromales. Finalmente, hay que entender que todos los mecanismos \nmencionados con anterioridad van a crear un microambiente fértil para la supervivencia y \ncrecimiento de estas glándulas ectópicas (Adilbayeva & Kunz, 2024; Klemmt & Starzinski-Powitz, \n2018; Lamceva et al., 2023).   \nComo se ha venido mencionando con anterioridad, la endometriosis impacta negativamente en \nla calidad de vida de muchas mujeres, pues sus estragos van más allá del simple dolor pélvico o \nla infertilidad. Al ser una enfermedad sistémica y biopsicosocial presenta implicaciones en esferas \nde la vida como la sexualidad, la productividad, la actividad laboral y la salud mental. No es una \nnovedad que la presencia de cualquier tipo de dolor crónico con relativa frecuencia se asocie a \ndiagnósticos como ansiedad, dep resión y trastornos del sueño, puesto que muchas pacientes \n\nVolumen 1 | 2 | Octubre - 2025 \n \n206 \n \nexperimentan sentimientos de incomprensión, falta de empatía y frustración debido a \ndiagnósticos demorados y tratamientos ineficaces  (Delanerolle et al., 2021; Kupec et  al., 2025; \nShen et al., 2025; Xu et al., 2025). \nEn cuanto a costos económicos, la carga financiera de la endometriosis es bastante grande de \npaciente a paciente. Si bien el diagnóstico suele demorar años e implica la realización de \nmúltiples exámenes de imagen y sangre, tratamientos inefectivos para el dolor y la dismenorrea, \ncitas médicas con especialistas en el área de ginecología y otros servicios de salud, también es \nvinculada a otras patologías crónicas como el síndrome del intestino irritable, la migraña y \nalgunas enfermedades autoinmunes, por lo q ue estos costos ascienden considerablemente  \n(Delanerolle et al., 2021; Kupec et al., 2025; Shen et al., 2025; Xu et al., 2025). \nAnte una paciente con cuadro compatible con endometriosis, la ruta diagnóstica suele ser \nbastante larga, puesto que primero se recurre al descarte de otras patologías. \nConvencionalmente, se debe combinar la evaluación de la clínica con los métodos de image n y \nla confirmación histológica mediante la realización de biopsias del tejido glandular ectópico. \nDesde el punto de vista propedéutico, se debe tener una historia de dolor pélvico crónico y cíclico \nacompañado de dismenorrea, en ocasiones dispareunia e inf ertilidad con un examen \nginecológico sin hallazgos significativos (Becker et al., 2022; Nisenblat et al., 2016).  \nLa ecografía transvaginal suele ser el primer acercamiento imagenológico que se tiene hacia la \nendometriosis, al ser un examen altamente subjetivo puede tener una buena sensibilidad en \nmanos de un experto, sin embargo, no siempre es el caso, especialmente cuando se trata de \nlocalizaciones profundas. La resonancia magnética nuclear (RMN) de la cavidad pélvica podría \nemplearse como complemento cuando existe una alta sospecha diagnóstica, sobre todo para \ncuestiones logísticas en cuanto a la planificación quirú rgica y la localización de las lesiones  \n(Becker et al., 2022; Nisenblat et al., 2016). \nFinalmente, el Gold estándar en el diagnóstico de la endometriosis es la laparoscopía \ndiagnóstica, pues se basa en la apertura de la cavidad abdominal y pélvica para la inspección \ndirecta y la correspondiente realización de biopsias a las lesiones encontradas. No obstante, esta \nintervención quirúrgica es un método altamente invasivo y muchas pacientes no se someten al \nmismo por miedo a las posibles complicaciones y porque, además, cuando se plantea la opción \nquirúrgica no siempre existe un diagnóstico segur o. Es así que las guías más actuales \nrecomiendan evitar la laparoscopía cuando esta es meramente con fines diagnósticos, \nreservándola para casos con indicación terapéutica (Becker et al., 2022; Nisenblat et al., 2016).  \nSi hablamos netamente del tratamiento de la endometriosis, el enfoque en el 100 % de los casos \nes quirúrgico con coadyuvancia farmacológica. Si bien la terapéutica va a depender de factores \ncomo la edad, los síntomas, la severidad y el deseo reproductivo de la paciente, entre otros, que \npermitirán la individualización de esta, lo más aceptado en normal general es la realización de \nlaparoscopía conservadora con la exéresis del tejido glandular atópico, mientras que la \nlaparotomía, con enfoque más invasivo, se reserva para casos donde la enfermedad está en \nestados más avanzados o existe compromiso de órganos profundos  (Becker et al., 2022; Lee \net al., 2025, 2025). \nEn cuanto al tratamiento farmacológico, se plantea el beneficio de la terapia hormonal con \nanálogos de la hormona estimulante de las gonadotropinas (GnRH), progestágenos y \nanticonceptivos orales combinados (AOC). La finalidad de esto es lograr la supresión  de la \nactividad hormonal a nivel del ovario y reducir el crecimiento y la proliferación del tejido glandular \nectópico. Para el tratamiento del dolor se sugiere la utilización de los antiinflamatorios no \nesteroideos (AINEs), aunque en un número significati vo de pacientes han demostrado no ser \nmuy eficaces si se utilizan en monoterapia (Becker et al., 2022; Lee et al., 2025, 2025). \n\nVolumen 1 | 2 | Octubre - 2025 \n \n207 \n \nCon todo lo abordado anteriormente, el panorama para las mujeres que padecen endometriosis \nes bastante sombrío y doloroso, pues no bastando con la demora “normalizada” hasta la llegada \nde un diagnóstico certero, pareciera que las alternativas de resolución de la enfermedad y el \nimpacto que todo este proceso tendrá en la salud física, mental y reproductiva de la paciente \ntarde o temprano pasarán factura. No obstante, la ciencia avanza y con ella se vislumbra un ápice \nde esperanza. La investigación actual ha demostrado un gran interés en el desarrollo de métodos \nno invasivos para el diagnóstico de la endometriosis. Estos son basados en la medición de \nbiomarcadores, estudios multi-ómicos y en la integración de la inteligencia artificial para predecir \ntanto el r iesgo como la respuesta terapéutica. Por lo que se exploran caminos en cuanto a la \nmodulación de la inflamación y la proliferación de tejido nervioso y vascular en las lesiones para \nla mejora del dolor y la prevención de recurrencias (Chen et al., 2025; Griffiths et  al., 2024; Liu \net al., 2025). \nBiomarcadores emergentes  \nDada la etiopatogénesis de la endometriosis en sí misma, la cual se basa en la implantación de \ntejido endometrial acompañado de procesos inflamatorios crónicos, alteración de la \nangiogénesis, disturbios inmunitarios y alteración de la homeostasis local, se entiende que todos \nestos fenómenos dejarán la denominada huella molecular en el organismo afectado.  De esta \nforma, en distintos compartimentos anatómicos comenzará a acumularse una serie de \nmarcadores como las citoquinas, las proteínas modificadas, sustan cias predictoras de perfiles \nmetabólicos e incluso micropartículas de ácido ribonucleico (microARN) que podrían ser \ndetectables en fluidos corporales convencionales como sangre y/o orina. Nuevamente la ciencia \ndemuestra que al entender estos mecanismos bio químicos y hormonales se puede dirigir una \nbúsqueda bastante específica de reactivos que, cuando se integran en modelos de predicción \nmulti-ómicos guiados por algoritmos, presentan una mayor especificidad que al investigar \nmarcadores aislados (Bae et al., 2022; Pant et al., 2023). \nEl antígeno de cáncer 125 (CA-125) fue el primer marcador sérico ampliamente estudiado en el \ncontexto de la endometriosis, este tiene un valor ampliamente reconocido cuando se habla de \nenfermedad ovárica y peritoneal extensa. Sin embargo, su sensibilidad y especificidad no lo \nhacen un predictor adecuado en cuanto a cribado de patologías de este tipo en poblaciones \nextensas ni tampoco en estadios leves de estas. Por tanto, su utilidad queda relegada para casos \nmuy sugestivos y específicos que cumplan ciertos  criterios clínicos e imagenológicos. La \nliteratura reciente se centra en el estudio de paneles proteicos que están formados por \ncombinaciones de moléculas inflamatorias, especialmente interleucinas 6 y 8, marcadores de la \nangiogénesis, como el factor de c recimiento endotelial vascular y proteínas matrices, como las \nmetaloproteinasas. Estos nuevos paneles múltiples corresponden a estudios proteómicos de alto \nrendimiento que han evidenciado un mejor y más específico diagnóstico cuando se usan en \nmodelos integrados. Si bien requieren de replicación multicéntrica, los resultados obtenidos hasta \nel momento son bastante prometedores (Schoeman et al., 2025; Tian et al., 2020). \nPasando a la parte de la genómica, los microARN, tanto los que se encuentran circulantes en el \nlíquido plasmático como aquellos que se hallan en vesículas extracelulares, dígase exosomas, \nhan emergido como fuertes candidatos para formar parte del panel dia gnóstico de la \nendometriosis. Esto se debe a su relativamente alta estabilidad en los fluidos y a que reflejan \nbastante bien la regulación epigenética que experimenta el tejido endometrial ectópico. Estudios \nde impacto como revisiones sistemáticas y metaan álisis muestran que estas moléculas \npresentan una relación sensibilidad/ especificidad bastante buena, siendo preferidos los \nmicroARN exosomales a los circulantes. No obstante, la metodología heterogénea que prima en \nla mayor parte de estudios en cuanto a la preparación de las muestras, las plataformas \nempleadas para la secuenciación de genes mediante la reacción en cadena de la polimerasa en \n\nVolumen 1 | 2 | Octubre - 2025 \n \n208 \n \ntiempo real (qPCR) y otras cuestiones, limita hasta cierto punto la estandarización de protocolos \ny resultados para la comparación entre estudios, lo que lleva a la necesidad de fortalecer el \ndesarrollo de dichas investigaciones (Nazri et al., 2023; Vanhie et al., 2024). \nContinuando con este tema, el ácido desoxirribonucleico libre circulante (cfADN)  ya es un \nbiomarcador ampliamente estudiado debido a los fenómenos epigenéticos que tienen gran \ninterés en el campo de la oncología. Este se encuentra bajo evaluación actual para ser \nimplementado como parte del panel de biomarcadores de la endometriosis. A lgunos estudios \npiloto han evidenciado que el cfADN muestra un gran potencial para la diferenciación de tejidos \nendometriales ectópicos debido a los perfiles de metilación y fr agmentación de dicha molécula. \nSin embargo, aún no se cuenta con datos suficientes sobre esta prometedora técnica, siendo los \nresultados obtenidos ampliamente heterogéneos. A pesar de ello, se cree que la investigación \ndel cfADN pudiera ser de gran valor i ncluso en la detección precoz de la endometriosis leve, si \nes que se consigue un mejoramiento oportuno de las técnicas y la realización de proyectos \nencaminados a la estandarización de las mismas (Alonso et al., 2022; Benkhalifa et al., 2025). \nPasando al plano de la metabolómica, es necesario aclarar que esta se basa en el estudio de los \nmetabolitos mediante técnicas como la espectrometría de masas, la cromatografía de gases \nacoplada y otras técnicas ultra específicas. En el marco de la endometr iosis, esta permite \ndetectar modificaciones en aquellas moléculas ampliamente ligadas a la inflamación, el estrés \noxidativo y las alteraciones genéticas que forman parte de la fisiopatología de la enfermedad. Es \nasí como actualmente el objetivo de estudio son las modificaciones de lípidos, aminoácidos y \nnucleótidos que pueden ser encontrados en distintos fluidos corporales.  \nAlgunas revisiones sistemáticas de la literatura hacen referencia a candidatos diferenciadores \ntanto en el plasma como en el líquido peritoneal. Sin embargo, como en los apartados anteriores, \nlos estudios son limitados por la heterogeneidad de metodologías que no permite una adecuada \ncomparación entre ellos. Cabe recalcar que, de acuerdo con muchos autores, los resultados en \nla medición de dichos metabolitos pueden estar influenciada por la fase del ciclo menstrual, la \nalimentación rutinaria y la existencia o no de tratamientos hormonales, lo cual puede generar una \namplia variabilidad de resultados. No obstante, la idea de un enfoque multi -ómico donde el \nestudio de metabolitos se integre con el de las proteínas y los ácidos nucleicos parece ser la \nalternativa más específica y acertada (Adamyan et al., 2024; Bae et al., 2022; Schoeman et al., \n2025). \nContinuando con el tema, los exosomas y micro vesículas que se encuentran en el espacio \nextracelular son encargadas del transporte de proteínas, microARN y moléculas lipídicas en su \nmayoría que pudieran reflejar el estado actual del endometrio implantado e ctópicamente. Al \nencontrarse estos biomarcadores “protegidos” en un medio ideal debido a las membranas de las \nvesículas, son candidatos bastante llamativos para el diagnóstico no invasivo de la patología en \ncuestión. Algunos estudios evidencian paneles de microARN y proteínas medidas en dichas \nvesículas a partir de plasma y líquido peritoneal, presentando una excelente diferenciación entre \ncasos y controles. Aunque la estandarización de los métodos de aislamiento como la ultra \ncentrifugación todavía esté pendiente para estos casos, no cabe duda de que los resultados son \nprometedores (Chu et al., 2024; Scheck et al., 2022). \nEn cuanto a los marcadores inmunológicos e inflamatorios, estos son reconocidos por ser \nmoléculas que se relacionan con la presencia de los fenómenos proinflamatorios. Las más \ncitadas en la literatura son las interleucinas, quimiocinas, fracciones del complemento y el factor \nde necrosis tumoral. Si bien han sido encontradas con elevaciones en pacientes con \nendometriosis en algunos estudios aislados, su especificidad no es muy alta, pues no son \nespecíficas y pueden verse aumentadas de la misma manera en otras patologías que cursan con \n\nVolumen 1 | 2 | Octubre - 2025 \n \n209 \n \ninflamación crónica. Pese a lo anterior, la utilidad de estos biomarcadores no se descarta en el \ncontexto de un panel multi-ómico puesto que su integración con otros parámetros podría facilitar \nla orientación hacia el diagnóstico de manera más exacta (Pant et al., 2023). \nRetomando el papel de la imagen en el diagnóstico de la endometriosis, la ecografía por vía \ntransvaginal sigue siento un punto clave en el algoritmo clásico, así como la RMN pélvica lo es \npara la planificación quirúrgica. Si bien estas técnicas presentan p oca sensibilidad para la \nendometriosis superficial peritoneal, actualmente se plantea el uso de otros métodos como la \nelastografía, que evalúa cuantitativamente la rigidez de los tejidos, y la agregación de nuevos \nparámetros como la difusión y las secuencias T2 a la RMN para solventar este vacío. La mayoría \nde los autores coincide en que esto incrementa significativamente la certeza diagnóstica, \nespecialmente cuando se combina con las técnicas más convencionales como la ecografía para \nun abordaje integral, pudiendo complementar así los biomarcadores e integrarse a los \nemergentes flujogramas no invasivos (Brunelli et al., 2023; Griffiths et al., 2024). \nDesafíos actuales y perspectivas futuras \nComo ya fue mencionado, el conjunto de evidencia emergente indica que el mejor abordaje para \nlos métodos diagnósticos emergentes de la endometriosis es la integración de estos en un \nenfoque combinado multi-ómico que además sea susceptible de aplicar modelos de inteligencia \nartificial de tipo machine learning para el reconocimiento de patrones y la creación de algoritmos \nrápidos y precisos. Algunos de estos mencionados en la literatura son el Random Forest, el SVM \ny otras redes neuronales digitales, que incr ementan significativamente la exactitud diagnóstica \ncuando son comparados con biomarcadores aislados. Esos paneles ya han sido utilizados en \notros enfoques como las ciencias forenses, demostrando que la clave para conseguir su \nimplementación es la posibili dad de estandarizarlos y de que sean reproductibles en distintos \nescenarios, cuestiones sobre las cuales se continúa investigando a la fecha (Bendifallah et al., \n2022; Schoeman et al., 2025). \nEn cuanto a los desafíos que los investigadores enfrentan para la estandarización de \nbiomarcadores se encuentran las inminentes fluctuaciones que estos pueden experimentar en \nfunción de la etapa del ciclo menstrual en la que se encuentre la paciente, ya que los mecanismos \nde regulación hormonal varían significativamente. A esto hay que agregar otras variables que \npueden actuar como intervinientes en el resultado, tales como el uso de medicación \nanticonceptiva y/o estimulante hormonal, aquellas ligadas al estilo de vida y otras. Por otra parte, \nlos métodos de procesamiento, que pueden ser tan diversos como el tipo de tubo escogido para \nla colecta de muestras, la centrifugación empleada, el tiempo de congelación y los métodos para \nextraer las vesículas extracelulares, pudieran tener un rol en la interpretación de los resultados. \nPor tanto, la misión actual recae en la estandarización de estos protocolos y en la aplicación de \nmodelos de corrección en función de dichas variables (Tian et al., 2020; Vanhie et al., 2024). \nFinalmente, aunque ningún biomarcador ha reunido la suficiente evidencia para sustituir la \nlaparoscopía diagnóstica frente a casos de posible endometriosis, los enfoques multi-ómicos en \nestudios de cohorte y algunos pilotos muestran resultados prometedores. Por tanto, los objetivos \nmás acertados para los investigadores en este momento son la habilitación y estandarización de \npruebas que decanten a las pacientes que deben recibir estudios de imagen avanzado y/o \nabordaje quirúrgico, el desarrollo de paneles q ue identifiquen endometriomas en cualquier \nlocalización con una mayor especificidad y la determinación de biomarcadores útiles para el \nseguimiento terapéutico. Una vez alcanzados estos pasos en la creación de nuevos algoritmos \ndiagnósticos, se podrá valorar la intervención y reproductibilidad de los mismos en poblaciones \ndiversas así como el costo-efectividad de dichas estrategias (Arsalan et al., 2025; Dolińska et al., \n2023). \n\nVolumen 1 | 2 | Octubre - 2025 \n \n210 \n \nCONCLUSIONES \nLa endometriosis es una enfermedad inflamatoria crónica que genera un gran impacto negativo \nen la salud física y mental de millones de mujeres en todo el mundo. Los abordajes diagnósticos \ny terapéuticos convencionales son demorados e invasivos por lo que u rge a la comunidad \ncientífica la búsqueda de alternativas que permitan instaurar una terapéutica certera y oportuna. \nLos biomarcadores emergentes como los nucleótidos, proteínas y metabolitos que se encuentran \ntanto en el plasma como en vesículas extracelu lares parecen una opción prometedora si se \nintegran como parte de un enfoque multi -ómico en algoritmos conjuntos que permitan el ajuste \nde acuerdo con variables relacionadas a la historia personal de cada paciente. La combinación \nde estos con las nuevas técnicas de imagen y la incorporación de modelos de inteligencia artificial \npara la detección de patrones parece ser el camino. Sin embargo, se necesita un mayor número \nde estudios que permitan una estandarización y reproductibilidad de dichas alternativas e n \ndiversas poblaciones para lograr su validación e implementación en un futuro. \nDeclaración de conflictos de intereses  \nLos autores de la presente investigación declaramos no tener ningún conflicto de interés con \ninstituciones y/o organizaciones para la realización de esta. \nREFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS  \nAdamyan, L., Pivazyan, L., Zarova, E., Avetisyan, J., Laevskaya, A., Sarkisova, A., & Stepanian, \nA. (2024). Metabolomic biomarkers of endometriosis: A systematic review. Journal of \nEndometriosis and Uterine Disorders, 7, 100077. https://doi.org/10.1016/j.jeud.2024.100077 \nAdilbayeva, A., & Kunz, J. (2024). Pathogenesis of Endometriosis and Endometriosis-Associated \nCancers. International Journal of Molecular Sciences , 25(14), 7624. \nhttps://doi.org/10.3390/ijms25147624 \nAlonso, A., Yuwono, N. 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