{"paper_id":"1079a37b-4d31-4293-bc7a-ad10a9acdb98","body_text":"19\nEndometrioma parietal. Rol del cirujano general. Reporte de casos y revisión de la literatura\nArchivos de Ginecología y Obstetricia.  2023; Volumen 61, número 1: 19-26\n \nEndometrioma parietal. Rol del \ncirujano general. Reporte de \ncasos y revisión de la literatura\nPatricia López Penza1\n , María Noel Pereira Filardo2\n ,  \nAdrián Bianchi Stragliotto3\nSanatorio Cantegril. Punta del Este. Maldonado. Uruguay. \nArchivos de Ginecología y Obstetricia. 2023; Volumen 61 número 1: 19–26\nCASO CLÍNICO\nResumen \nLa endometriosis es una enfermedad crónica \nque afecta aproximadamente a un 10-15% de \nmujeres en edad reproductiva. Se define como \nla presencia de tejido endometrial fuera de la \ncavidad uterina. Si bien lo más frecuente es la \nendometriosis genital, cerca del 1 al 4% de las \npacientes presentan focos extragenitales, como \nes la endometriosis parietal. \nPresentamos tres casos clínicos de esta varian -\nte de la enfermedad, que se presentan como \ntumoraciones dolorosas sobre las cicatrices de \ncesáreas anteriores y fueron resueltas quirúrgi -\ncamente de forma satisfactoria. \nPalabras claves:  Endometriosis parietal, endometrio -\nsis, cicatrices quirúrgicas  \nAbstract\nEndometriosis is a chronic disease that affects \napproximately 10-15% of women of reproductive \nage. It is defined as the presence of endome -\ntrial tissue outside the uterine cavity. Although \nthe most common type is genital endometrio -\nsis, about 1 to 4% of the patients present with ex-\ntragenital foci, such as the case of parietal en -\ndometriosis.\nWe present three clinical cases of this type of \ndisease, which presented as painful tumors on \nthe scars of previous cesarean sections and \nwere satisfactorily resolved surgically.\nKey words: Parietal endometriosis, endometriosis, sur -\ngical scars. \nEsta revista está bajo una licencia de  \nCreative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.\nISSN 1510–8678 ( electrónica )\nDOI: http://dx.doi.org/10.54638/61.1.2\n1.\t Médica \tCirujana \tGeneral. \tSanatorio \tCantegril. \tProf.\tAdj.\tClínica \tQuirúr-\ngica A Hospital de Clínicas  \n2.\t Médica \tGinecóloga. \tSanatorio \tCantegril. \tClínica \tC\tCentro\tHospitalario \t\nPereira Rossell.\n3.\t Médico\tGinecóloga.\tSanatorio\tCantegril\nPatricia \tLópez\tPensa\thttps:/ /orcid.org/0000-0003-0951-6831\nMaría\tNoel\tPereira\tFilardo\thttps:/ /orcid.org/0000-0002-3478-7353\nAdrián\tBianchi \tStragliotto \thttps:/ /orcid.org/0009-0009-5414-7079\nAutor\tresponsable: \tpatricialopezpenza@hotmail.com\nRecibido:\t04/04/2022\t\tAceptado:\t10/10/2022\t\n\n20\nEndometrioma parietal. Rol del cirujano general. Reporte de casos y revisión de la literatura\nArchivos de Ginecología y Obstetricia.  2023; Volumen 61, número 1: 19-26\nINTRODUCCIÓN\nLa endometriosis es una enfermedad donde \nexiste presencia de glándulas y estroma en -\ndometrial fuera de su localización habitual \nen la cavidad uterina. Su prevalencia exacta \nes desconocida, aunque se estima que afec -\nta entre el 3 y el 15% de la población general, \ncon un pico de incidencia entre los 25 y los \n35 años.(1-4)    \nEntre los síntomas más frecuentes se des-\ntacan el dolor pélvico crónico, la dismeno -\nrrea y la dispareunia, pudiendo en ocasiones \nresultar de tal magnitud que afecta la cali -\ndad de vida de las pacientes. En otros casos, \nse llega al diagnóstico al momento del estu -\ndio por infertilidad. Es una patología asimis -\nmo capaz de causar cuadros potencialmente \ngraves por afectación visceral, especialmen -\nte en los casos de endometriosis profunda. \nDebido a la pluralidad e inespecificidad de \nsus síntomas, se plantea que existe un retra-\nso diagnóstico medio de 8 años desde el ini -\ncio de los primeros síntomas (4). \nLa endometriosis puede comprometer di-\nferentes órganos: pulmón, ovario,  intestino, \ne incluso cicatrices quirúrgicas secundarias \na procedimientos ginecológicos. Cuando el \ntejido endometrial se encuentra delimitado \npor una cápsula, y su presentación es la de \ntumor en la pared abdominal circunscrito, es \ndefinido como endometrioma de pared ab -\ndominal.(3) Presenta baja incidencia pero es \nuna causa de tumores de la pared abdomi -\nnal.\nPresentamos tres casos clínicos de en -\ndometrioma parietal, de típica presentación \ndado por dolor abdominal y tumoración so -\nbre cicatriz de Pfannestiel, en donde el ci -\nrujano es el referente en la terapéutica  del \nmismo. \nC A S O  C LÍ N I CO  1                                                                                                                    \nMujer de 32 años con antecedentes perso -\nnales de tiroiditis de Hashimoto en trata -\nmiento T4 a dosis de 50 mg / día, y quirúrgi -\ncos de herniorrafia inguinal bilateral. Ante -\ncedentes obstétricos de una gesta, una cesá-\nrea, recién nacido término, sano, normope -\nso. De los antecedentes ginecológicos, me -\nnarca 12 años, ciclos regulares 4/28, disme -\nnorrea leve, método anticonceptivo de ba -\nrrera. Niega dispareunia ni sinusorragia. Sin \nantecedentes de enfermedades de transmi -\nsión sexual, prueba de Papanicolaou vigen -\nte, normal. \nConsulta por tumoración dolorosa en el \nextremo izquierdo de la cicatriz de Pfannes -\ntiel de dos años de evolución, refiere de apa-\nrición dos años posteriores a la cesárea, de \ncrecimiento lento, dolorosa en forma inter -\nmitente, que no motivó la consulta hasta el \nmomento actual. Al examen físico se desta -\nca: tumoración en borde izquierdo de la ci -\ncatriz, de límites netos, de 2 cm redondeada, \nfirme, móvil, no dolorosa, reductible. Exa -\nmen ginecológico normal. De la ecografía \nabdominal realizada se destaca: imagen re -\ndondeada de 5 x 4 mm a 5 mm de la piel, que \npuede corresponder a un granuloma.\nSe realiza una cirugía de coordinación pa-\nra la resección del mismo, optando como \ntécnica quirúrgica una incisión sobre la cica -\ntriz de Pfannestiel a izquierda, y resecando \nla tumoración asentada en la aponeurosis \ndel oblicuo mayor y la hoja anterior del recto \ndel abdomen, pasando por bordes macros -\ncópicamente sanos. Posteriormente, se cul -\nmina la cirugía con la rafia parietal con sur -\nget de Vicryl 1-0. \nLa paciente cursa un postoperatorio con \nbuena evolución, y dada la ausencia de com-\nplicaciones, se decide su alta a las 12 horas \nde postoperatorio. El informe de Anatomía \n\n21\nEndometrioma parietal. Rol del cirujano general. Reporte de casos y revisión de la literatura\nArchivos de Ginecología y Obstetricia.  2023; Volumen 61, número 1: 19-26\nPatológica en diferido señala tumoración 27 \nx 22 x 20 mm, sólida, blanquecino. Focos de \nendometriosis. No refiere márgenes sanos \nde la lesión.\nEn control ginecológico postoperatorio, \ndado diagnóstico de endometrioma se ini -\ncia tratamiento con anticonceptivo oral com-\nbinado con Drospirenona 3 mg y Etinilestra -\ndiol 0.03 mg.\nCASO CLÍNICO 2\nMujer 24 años, sana, sin antecedentes per -\nsonales a destacar, con antecedentes obsté -\ntricos de dos gestas, dos cesáreas de térmi -\nno, recién nacidos sanos, normopesos. An -\ntecedentes ginecológicos menarca 11 años, \nciclos regulares 5/21, no dismenorrea, dis -\npareunia ni sinusorragia. Pareja estable, mé-\ntodo anticonceptivo de barrera. Sin antece -\ndentes de enfermedades de transmisión se -\nxual, Papanicolaou vigente normal. \nConsulta por dolor en fosa iliaca derecha \nde varios meses de evolución sin otros ele -\nmentos a destacar. Al examen físico se des -\ntaca dolor exquisito a nivel del tercio externo \nderecho de la cicatriz de Pfannestiel espon -\ntáneo y a la palpación. Sin elementos de irri -\ntación peritoneal, no se palpan tumoracio -\nnes ni visceromegalias. Examen ginecológi -\nco normal. \nSe realiza como estudio imagenológico \nuna ecografía de partes blandas, que infor -\nma: en planos superficiales de fosa iliaca de -\nrecha, imagen redondeada de contornos de-\nfinidos heterogénea, sólida, de 12 x 7 mm \ncon vascularización central al ecodoppler. \nSe resuelve realizar una cirugía de coor -\ndinación, en la cual se opta por incidir la piel \na nivel de la cicatriz de Pfannenstiel, a dere -\ncha, a la altura del sitio doloroso, continuan -\ndo con la resección de la tumoración que \nasentaba en la aponeurosis del oblicuo ma -\nyor, pasando por bordes macroscópicamen -\nte sanos. Se completa la cirugía con la rafia \nparietal con surget de Vicryl 1.0. Cursa posto-\nperatorio con buena evolución, y se otorga \nalta a las  24 horas sin complicaciones. El in -\nforme anatomopatológico destaca el hallaz -\ngo de una  tumoración irregular, amarillen -\nta de 55 x 42 x 20 mm; con focos de endo -\nmetriosis.\nNo refiere márgenes sanos de la lesión. \nLa paciente no concurrió al control ginecoló -\ngico postoperatorio. \nCASO CLÍNICO 3\nMujer de 36 años, sin antecedentes perso -\nnales a destacar, con antecedentes obstétri -\ncos de dos gestas, dos cesáreas por trabajo \nde parto detenidos, términos, sanos. Ante -\ncedentes ginecológicos menarca 12 años, ci -\nclos regulares 4/30, no dismenorrea, dispa -\nreunia ni sinusorragia. Pareja estable, mé -\ntodo anticonceptivo ligadura tubaria. Niega \nantecedentes de enfermedades de transmi -\nsión sexual, Papanicolaou vigente normal. \nConsulta por dolor abdominal, de dos \nmeses de evolución, aparición gradual de 1 \nmes de evolución, sin irradiaciones, sin rela -\nción con el movimiento ni con la actividad fí -\nsica. Tránsitos urinario y digestivo normales.\nAl examen físico abdominal la pacien -\nte presenta una hernia umbilical de 0,5 cm \nde diámetro, reductible e incoercible, indo -\nlora, diastasis de los rectos en el sector in -\nfraumbilical. A la palpación, tumoración do -\nlorosa a nivel del borde externo izquierdo de \nla cicatriz de Pfannestiel de 3 cm de diáme -\ntro, de consistencia firme, no adherida a pla-\nnos profundos. No presenta signos de irrita -\nción peritoneal, ni elementos patológicos en \nel examen genital. \n\n22\nEndometrioma parietal. Rol del cirujano general. Reporte de casos y revisión de la literatura\nArchivos de Ginecología y Obstetricia.  2023; Volumen 61, número 1: 19-26\nDe la ecografía de partes blandas solici -\ntada se destaca: en el extremo izquierdo de \nla cicatriz, tumoración hipoecogénica de 13 \nx 14 x 15 mm con escasa vascularización co -\nlor. Hernia umbilical, diastasis de  los rectos.\nSe resuelve mediante cirugía de coordi -\nnación, con la misma técnica quirúrgica que \nlos casos anteriores, y en el mismo acto qui -\nrúrgico se realiza una dermolipectomía por \nequipo de cirugía plástica. La anatomía pato-\nlógica diferida de esta paciente informa tu -\nmoración sólida, gris de 40 x 25 x 25 mm. Fo-\nco de endometriosis.\nCursa postoperatorio sin incidentes, con \nalta cumplidas las 36 horas de la cirugía. No \nse presenta a control ginecológico postope -\nratorio.\nDISCUSIÓN\nUna tumoración en la cicatriz de Pfannens -\ntiel representa un reto diagnóstico, especial -\nmente en lo que respecta a su etiología, y es, \nen la mayoría de los casos, el cirujano gene -\nral quien realiza la evaluación y la toma de \ndecisiones terapéuticas. \nEn muchas ocasiones se solicitan estu -\ndios de imagen dado que no se plantea  de \nforma inicial a la endometriosis como cau -\nsa de una tumoración parietal dolorosa. Sin \nembargo, la experiencia clínica y el contacto \nprevio con esta patología, le permiten al ci -\nrujano poder plantear dicho diagnóstico aún \nsin contar con la certeza anatomopatológica.\nConsiderar al endometrioma como posi -\nbilidad etiológica, se basa en una adecuada \nanamnesis y exploración física.\nLa endometriosis es una enfermedad \ncrónica, progresiva e inflamatoria, que afec -\nta aproximadamente a un 10-15% de mujeres \nen edad reproductiva.\nDentro de sus variantes clínicas se desta -\nca la endometriosis genital, por lejos la más \nfrecuente, que presenta tres grandes fenoti -\npos; la endometriosis peritoneal superficial; \nla forma tumoral o endometrioma; y la infil -\ntrativa profunda, también conocida por sus \nsiglas en inglés, DIE (Deep Infiltrative Endome-\ntriosis). \nEn segunda instancia, encontramos a la \nendometriosis extragenital, que represen -\nta solamente un 1 a 4% de todos los casos, \ny dentro de las que encontramos afectados \na distintos órganos como pulmón, intestino, \npiel o incluso cerebro. La endometriosis pa -\nrietal representa del 0,03 al 2% de la endo -\nmetriosis extragenital. (5-8)\nLa forma de presentación clínica de la en-\ndometriosis parietal es variada, destacán -\ndose la presencia de una tumoración palpa -\nble clínicamente hasta en el 92% de los ca -\nsos(9,10), con fluctuaciones en su tamaño re -\nlacionadas con el ciclo menstrual. Asimismo, \nse han descripto casos de cambios en la co -\nloración de la misma, por los depósitos de \nhemosiderina en su interior. El dolor es otro \nsíntoma que está presente hasta en el 85% \nde los casos (11), y se describe frecuentemen -\nte como cíclico. \nAmbos síntomas se encontraban presen -\ntes en todas nuestras pacientes, y la expe -\nriencia generada a partir del primer caso, \npermitió plantear el diagnóstico en los dos \nsiguientes, que fueron posteriormente con -\nfirmados con los informes anatomopatológi-\ncos de las piezas de resección.                                                                                                                             \nLa presencia de endometriosis parietal \nasintomática, por otra parte, resulta extre -\nmadamente rara, en el entorno de 3% de los \ncasos.(6)                                                                                                                      \nMarkham et al., (12) clasificó la endome -\ntriosis extra pélvica según su localización en \ncuatro tipos: 1) gastrointestinal, 2) del tracto \nurinario, 3) torácico y 4) de otros sitios: entre \n\n23\nEndometrioma parietal. Rol del cirujano general. Reporte de casos y revisión de la literatura\nArchivos de Ginecología y Obstetricia.  2023; Volumen 61, número 1: 19-26\néstos se sitúan los implantes de la pared ab -\ndominal, fundamentalmente evidenciados \nen cicatrices de cirugías obstétricas o gine -\ncológicas. \nLa endometriosis parietal también puede \nclasificarse en dos tipos según el anteceden -\nte de cirugías previas. En ausencia del mis -\nmo, se clasifica como espontánea, dentro \nde la cual tiene amplia prevalencia la región \numbilical.(13) Si existe el antecedente quirúr -\ngico, como ocurre en los tres casos presen -\ntados, la misma se clasifica como endome -\ntriosis parietal postquirúrgica. \nEl mecanismo fisiopatológico responsa -\nble de la endometriosis parietal espontánea \nno ha sido del todo identificado hasta el mo-\nmento actual, aunque se proponen las si -\nguientes teorías(5,8,14) :  \n1) la teoría del reflujo, que plantea la exis -\ntencia de un flujo retrógrado de células \nendometriales a través de las trompas de \nFalopio durante la menstruación,     \n2) la teoría de la metaplasia celómica, quien \nincrimina una metaplasia de las células \ndel epitelio celómico en las células endo -\nmetriales,\n3) la teoría metastásica, donde existe sos -\npecha de una diseminación venosa o lin -\nfática de las células endometriales, que \nsería la responsable de la existencia de \nimplantes endometriósicos extraperito -\nneales. \nDestacamos que ninguna de ellas es ca -\npaz por sí sola de explicar todos los casos.   \nRespecto al compromiso parietal que de -\ntermina la presencia del endometrioma en \nel tejido subcutáneo y adiposo adyacente, a \nnivel de la cicatriz y la hoja anterior de la vai-\nna del recto, destacamos que el compromiso \ndel cuerpo muscular rara vez está presente. \nDel total de nuestros casos, en sólo uno de \nellos se presentó un compromiso de la vaina \ndel recto anterior.                                                                                                                  \nLa incidencia reportada de endometrio -\nsis parietal en cicatrices de cesárea, sin dis -\ntinguir si se trata de incisiones de tipo me -\ndiana o Pfannenstiel, ronda del 0,03 al 1,7 % \nsegún la literatura disponible. (11,15–17)  La mis -\nma aumenta con el número de cesáreas (16) y \nel trimestre del embarazo durante el cual se \nrealiza, siendo las del segundo trimestre las \nde mayor riesgo.(5) Respecto a las cirugías gi -\nnecológicas, existen reportes de casos en ci -\ncatrices de histerectomías abdominales, es -\npecialmente en las cuales hubo rotura uteri -\nna(4); y en las incisiones de los trócares en las \ncirugías laparoscópicas por salpingectomias \no embarazos ectópicos.(14, 16–18)\nEl intervalo entre la última cirugía y la pre-\nsentación de la patología es en promedio de \n2 a 6 años (19), si bien hay estudios que plan -\ntean un intervalo posible de hasta 10 años de \nla intervención.(10)\nComo factores de riesgo de la endome -\ntriosis parietal se plantean, entre otros, el \nantecedente de cesárea (11), junto con el flujo \nmenstrual abundante y el consumo de alco -\nhol. Por otro lado, la multiparidad parecería \nser un factor protector.(19) \nEl diagnóstico es difícil en muchas oca -\nsiones debido a la falta de sospecha clínica, \nrequiriendo pruebas imagenológicas como \necografía de partes blandas, tomografía (TC) \nde abdomen o resonancia nuclear magnéti -\nca (RM). La confirmación siempre se realiza \nmediante el estudio de anatomía patológica.\nNo existe acuerdo en la literatura acerca \nde la necesidad o no de pruebas imagenoló -\ngicas, aunque algunos autores defienden su \nutilidad para valorar la naturaleza quística o \nsólida de la lesión.(13,20,21)\nAnte un duda diagnóstica, la solicitud de \nuna ecografía de partes blandas nos permi -\nte realizar diagnósticos diferenciales; como \n\n24\nEndometrioma parietal. Rol del cirujano general. Reporte de casos y revisión de la literatura\nArchivos de Ginecología y Obstetricia.  2023; Volumen 61, número 1: 19-26\neventraciones, hernias, granuloma a cuerpo \nextraño, abscesos cronificados, neuromas o \ntumores de partes blandas, (20,22,23)  además \nde aportar datos sobre el tamaño, consis -\ntencia y determinar la extensión y la exis -\ntencia de otra tumoración parietal que pue -\nda corresponder a un segundo endometrio -\nm a  n o  e v a l u a b l e  c l í n i c a m e n t e  p o r  e l  t a m a ñ o .                                    \nLas sensibilidades de la TC y la RM son \n90 y 92 % respectivamente, y sus especifici -\ndades 91 y 98 %, por lo que ambos son mé -\ntodos excelentes para llegar al diagnóstico \npreoperatorio en caso de dudas. (24)                                                                            \nSi bien se han descrito varios fármacos \npara el tratamiento médico de ésta patolo -\ngía, el tratamiento médico sólo aporta un ali-\nvio transitorio de los síntomas y la recurren -\ncia es la regla al suspender la terapia. (1,2,25,26)                                                                                 \nDado que la endometriosis es una enfer -\nmedad estrógeno dependiente, el objetivo \nque persigue el tratamiento médico es la su -\npresión de la producción ovárica de estróge-\nnos. Ésto se logra con el uso de anticoncep -\ntivos orales combinados, los progestágenos, \nel danazol o los análogos de la hormona libe-\nradora de gonadotrofinas (aGnRH).(27)\nEl tratamiento de elección es quirúrgico y \nconsiste en la exéresis completa y amplia de \nla lesión, con estudio de la pieza quirúrgica \nen diferido.(19,27)\nResulta óptimo establecer márgenes de \nal menos 1 cm de tejido sano para disminuir \nel índice de recidivas. (19) Por lo que del infor -\nme anatomopatológico interesa destacar no \nsólamente si el margen resultó negativo sino \na cuántos centímetros dista de la lesión re -\nsecada, en vistas a la proyección de la posibi-\nlidad de recidiva. Con la intención de dismi -\nnuir dicha probabilidad, si se tratara de una \nendometriosis en un lugar de punción o en \nun orificio de trocar, es recomendable rese -\ncar toda la vía(4), desde la piel hasta la lesión.\nLa reconstrucción del defecto en la pared \nabdominal puede requerir el uso de mate -\nrial protésico. Sin embargo, algunos autores \ndesaconsejan su uso en pacientes con en -\ndometriosis pelviana por riesgo de metapla -\nsia local. (28) Destacamos que en ninguna de \nnuestras pacientes existió la necesidad del \nuso de material protésico, dado que se reali-\nzó cierre parietal con hilo reabsorbible (PDS \n1-0).  \nPueden existir recurrencias que de -\nben tratarse con una nueva extirpación. De \nacuerdo a la literatura, la tasa de las mismas \nvaría entre 0 y 15%. Se ha recomendado la \nadministración de danazol (fármaco con ac -\ntividad antigonadotrópica) en la prevención \nde recidivas, especialmente si existe endo -\nmetriosis pelviana concomitante.\nResulta crucial el abordaje multidiscipli -\nnario en el tratamiento y seguimiento de es -\ntas pacientes. El rol del cirujano general, una \nvez llegado al diagnóstico, y en vistas al tra -\ntamiento, es fundamentalmente resectivo, \nsiempre considerando la importancia de es -\ntablecer márgenes amplios para evitar la re -\ncidiva, teniendo además presente la posibi -\nlidad de resecciones amplias en vistas a la \nreparación parietal. La comunicación con el \nanatomopatólogo es capital para poder con -\ntar estos datos en el estudio de la pieza de \nresección.\nEl ginecólogo adquiere un rol relevante al \ntratarse de una patología ginecológica cróni -\nca, y es quien se encargará del seguimiento \nde la paciente a largo plazo, ya desde el con -\ntrol postoperatorio se recomienda inhibir el \nestímulo hormonal, dada la cronicidad de la \nenfermedad y la probabilidad de la existen -\ncia de otros focos de endometriosis no rese -\ncados, ya porque sean paucisintomáticos o \nque no se hayan expresado aún. \nEn otros estudios analizados se informan \n\n25\nEndometrioma parietal. Rol del cirujano general. Reporte de casos y revisión de la literatura\nArchivos de Ginecología y Obstetricia.  2023; Volumen 61, número 1: 19-26\nhallazgos positivos después de inyectar eta -\nnol al 95% en pacientes con endometriosis \npélvica. Es a partir de estos hallazgos, que \nBozkurt et al reportan la escleroterapia con \netanol ecoguiado del endometrioma muscu -\nlar como primera opción de tratamiento. (29) \nSin embargo, se necesitan más investigacio -\nnes de grandes series para comparar el tra -\ntamiento quirúrgico estándar con el trata -\nmiento de inyección de etanol. \nEs fundamental conocer las medidas pre -\nventivas que buscan evitar la aparición de \nendometriosis posquirúrgica, principalmen -\nte posterior a una operación cesárea. En pri -\nmer lugar, se plantea identificar a las pacien-\ntes que presentan riesgo, como ser las que \npresenten obesidad, consumo de alcohol y \nmenorragia.(6) En el intraoperatorio de la ce -\nsárea, se recomienda realizar el cambio de \nguantes luego de la extracción fetal (3), no de-\njar endometrio exteriorizado a la cavidad \nabdominal, no usar el mismo material e ins -\ntrumental quirúrgico para el cierre del útero \ny el cierre de la pared abdominal, y lavar ru -\ntinariamente con solución salina o agua pa -\nra irrigación después de cerrar peritoneo. Se \nrecomienda asimismo un nuevo lavado pos -\nterior al cierre de la aponeurosis. (8,22)  \nCuando se consultaron las descripciones \noperatorias de las cesáreas anteriores de \nnuestras pacientes, no se encontró registro \nde haberse realizado ninguna de las medi -\ndas mencionadas anteriormente, sin embar -\ngo, tampoco puede descartarse que las mis -\nmas no se hayan realizado. \nOtra recomendación, con énfasis en la \nprevención de las recidivas, es que a la hora \nde planificar la resección del endometrioma \nparietal, coordinar la cirugía unos días des -\npués de la menstruación, ya que en este pe -\nríodo no hay mucha reacción inflamatoria y \nla resección es técnicamente menos difícil. \nCONCLUSIONES                                                                                                                      \nEl endometrioma parietal es una patología \npoco frecuente. Los cirujanos generales de -\nbemos sospecharla en pacientes con una \nmasa dolorosa sobre todo si están en rela -\nción con los sitios de las cicatrices de cirugías \nginecológicas y cuya sintomatología se aso -\ncia con el ciclo menstrual, por lo tanto una \nbuena anamnesis es clave en el diagnóstico \ndiferencial.   La resección quirúrgica es cura -\ntiva, requiere un margen de 1 cm para dismi-\nnuir el índice de recidiva\nBibliografía\n1.\t Motta-Ramírez\tGA,\tCorres-Castillo\tMA,\tRomo-Aguirre\tC.\tLa\t\nendometriosis\ty\tsu\tevaluación\tmediante\ttomografía\tmultidetector,\t\ncon\tcorrelación\tanatomopatológica.\tAn\tRadiol\tMéx\t2013;\t12(2):116-26.\t\n2.\t Rodríguez\tCollar\tTL.\tDiagnóstico\ty\ttratamiento\tde\tla\tendometriosis\t\nvesical.\tRev\tCub\tMed\tMil\t2011;\t40(1):48-55.\t\n3.\t Lima\tVilarino\tF,\tBianco\tB,\t\tMelo\tMartins\tAC,\tChristofolini\tDM,\tParente\t\nBarbosa\tC.\tEndometriose\tem\tcicatriz\tcirúrgica:\tuma\tsérie\tde\t42\t\npacientes.\tRev\tBras\tGinecol\tObstet\t2011;\t33(3):123-7.\n4.\t Ortiz\tSerrano\tR,\tQuintero\tRoa\tEM.\tEndometriosis\textrapélvica:\t\nreporte\tde\ttres\tcasos\ty\trevisión\tnarrativa\tde\tla\tliteratura.\tMedUNAB\t\n2005;\t8(2):\t130-6.\t\n5.\t González\tSanz\tG,\tAlcón\tCaracena\tA,\tElósegui\tAguirrezabala\tJL,\t\nOlaizola\tAyerdi\tA,\tBerdejo\tLambarri\tL,\tElorza\tOrúe\tJL.\tEndometriosis:\t\nun\treto\tdiagnóstico\tpara\tel\tcirujano\tgeneral.\tCir\tEsp\t1997;\t62:\t435-8.\n6.\t Wheeler\tJM.\tEpidemiology\tof\tendometriosis\tassociated\tinfertility.\tJ\t\nReprod\tMed\t1989;\t34:\t41-6.\t\t\t\t\n7.\t Picod\tG,\tBoulanger\tL,\tBounoua\tF.\tEndométriose\tpariétale\tsur\t\ncicatrice\tde\tcésarienne\t:\tà\tpropos\tde\t15\tcas.\tGynecol\tObstet\tFertil\t\n2006\t;\t34\t:8–13.\t\t\n8.\t Ecker\tAM,\tDonnellan\tNM,\tShepherd\tJP,\tTed\tTM\tLee.\t\tAbdominal\twall\t\nendometriosis:\t12\tyears\tof\texperience\tat\ta\tlarge\tacademic\tinstitution.\t\nAm\tJ\tObstet\tGynecol\t2014\t;\t211(4)\t:\t363e1-5.\t\t\t\t\n9.\t Jayi\tS,\tLaadioui\tM,\tBouguern\tA,Chaara\tH,\t\tMelhouf\tA\t.\tL’endométriose\t\nde\tla\tparoi\tabdominale:\tà\tpropos\td’un\tcas\trare.\tPan\tAfrican\tMed\tJ\t\n2013\t;\t15\t:\t86.\t\t\n10.\t Boufettal\tH,\tHermas\tS,\tBoufettal\tR,\tRifki\tJai\tS,\tKamri\tZ,\tElmouatacim\t\t\nK\tet\tal.\tEndométriose\tde\tcicatrice\tde\tla\tparoi\tabdominale.\tPresse\t\n\n26\nEndometrioma parietal. Rol del cirujano general. Reporte de casos y revisión de la literatura\nArchivos de Ginecología y Obstetricia.  2023; Volumen 61, número 1: 19-26\nMed\t2009\t;\t38\t:\t(1)1-6.\t\t\t\t\n11.\t Friedman\tP,\tJoyce\tRico\tM.\tEndometriosis\tcutánea.\tDermatol\tJ\t2000;\t6\t\n(1):\t8.\t\n12.\t Chatziparadeisi\tA,\tDaniilidis\tA,\tDiavatis\tS,\tVrachnis\tN,\tCarcea\tF,\t\nGiannoulis\tC.\tAbdominal\twall\tendometriosis\tafter\ta\tcaesarian\tsection\t\n-\tAn\tinteresting\tcase\treport.\tClin\tExp\tObstet\tGynecol\t2014\t;\t41\t:360-1.\n13.\t Patil\tN,\tKumar\tV,\tGupta\tA.\tScar\tEndometriosis-A\tSequel\tof\tCaesarean\t\nSection.\tClin\tDiagn\tRes\t2014;\t8:FD09–FD10.\t\n14.\t Nominato\tN,\tPrates\tLF,\tLauar\tI,\tMorais\tJ,\tMaia\tL,\tGeber\tS.\tCaesarean\t\nsection\tgreatly\tincreases\trisk\tof\tscar\tendometriosis.\tEur\tJ\tObstet\t\nGynecol\tReprod\tBiol\t2010:\t152;\t83-5.\t\t\t\t\n15.\t Markham\tSM,\tCarpenter\tSE,\tRock\tJA.\tExtrapelvic\tendometriosis.\t\nObstet\tGynecol\tClin\tNorth\tAm\t1989;\t16\t(1):\t193-219.\t\t\n16.\t Parra\tPA,\tCaro\tJ,\tTorres\tG,\tMalagón\tFJ,\tTomás\tF.\tEndometriosis\t\nprimaria\tde\tpared\tabdominal,\tuna\tenfermedad\tque\tdebe\tser\t\nconsiderada\ten\tel\tdiagnóstico\tdiferencial\tde\tlas\ttumoraciones\tde\t\npared\tabdominal.\tCir\tEsp\t2006;\t79\t(1):\t64-6.\t\t\t\n17.\t Duranda\tX,\tDaligand\tH,\tAubert\tP,\tBaranger\tB\tEndométriose\tde\tla\t\nparoi\tabdominale.\tJ\tChir\tViscer\t2010;\t147:\t354-9.\t\t\n18.\t Oh\tEM,\tLee\tW-S,\tKang\tJM,\tChoi\tST,\tKim\tK\tK,\t\tLee\tWK.\tSurgeon’s\t\nPerspective\tof\tAbdominal\tWall\tEndometriosis\tat\ta\tCaesarean\tSection\t\nIncision:\tNine\tCases\tin\ta\tSingle\tInstitution.\tSurgery\tResearch\tand\t\nPractice,\t2014,\t765372.\tdoi:\t10.1155/2014/765372\t\t\t\t\t\t\n19.\t Uzunçakmak\t\tC,\tGüldaş\tA,\tÖzçam\tH\t,\tKemal\tDinç.\tScar\tendometriosis\t\n:\ta\tcase\treport\tof\tthis\tuncommon\tentity\tand\treview\tof\tthe\tliterature.\t\nCase\tRep\tObstet\tGynecol\t2013,\tID\t386783\t:\t1-4\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n20.\t Sinha\tR,\tKumar\tM,\tMatah\tM.Abdominal\tscar\tendometriosis\tafter\t\ncaesarean\tsection\t:\ta\trare\tentity.\tAustralas\tMed\tJ\t2011;\t4:\t60–2.\t\t\t\t\t\t\t\t\n21.\t Biswas\tB,\tGupta\tN\tet\tMagon\tN.\tIncisional\tendometriosis\t:\ta\trare\t\ncause\tfor\ta\t\t\t\t\t\t\t\t\tpainful\tscar.A\treport\tand\tcommentary.\tNiger\tMed\tJ\t\n2012;\t53:\t257–9.\n22.\t Carvajal\tA,\tBraghetto\tI,\tCarvajal\tR,\t\tMiranda\tC.\tEndometriosis\tde\t\npared\tabdominal.\tRev\tChil\tObstet\tGinecol\t2007;\t72(2):\t105-10.\t\t\t\n23.\t González\tCristiano.\tS,\tFinelli\tR,\tTramontano\tG.\tAbdominal\twall\t\nendometriomas.\tCir\tEsp\t1999;\t66:\t265-7.\t\n24.\t Francica\tG,\tGiardello\tC,\tAngelote\tG,\tCristiano\tS,\tFinelli\tR,\tTramontano\t\nG.\tAbdominal\twall\tendometriomas\tnear\tcaesarean\tdelivery\tscars:\t\nSonographic\tand\tcolour\tdoppler\tfindings\tin\ta\tseries\tof\t12\tpatients.\tJ\t\nUltrasound\tMed\t2003;\t22\t(10):\t1041-7.\n25.\t Vélez\tSE,\tPiccinni\tDJ,\tCaminos\tS,\tSpitale\tLS,\tFerrari\tJC.\tAbdominal\twall\t\nendometriosis:\tCase\treport.\tRev\tFac\tCien\tMed\tUniv\tNac\tCordoba\t\n2004;\t61\t(1):\t29-34.\t\n26.\t Donati\tM,\tGandolfo\tL,\tCavallaro\tG,\tCiancio\tF,\tBrancato\tG.\t\nEndometriosis\tof\tthe\tabdominal\twall\t(authors’\texperience).\tAnn\tItal\t\nChir\t2004;\t75\t(1):\t29-34.\n27.\t Lahiri\tAK,\tSharma\tK,\tBusiri\tN.\tEndometriosis\tof\tthe\tuterine\tcesarean\t\nsection\tscar:\tA\tcase\treport.\tIndian\tJ\tRadiol\tImaging\t2008;\t18\t(1):66–8.\t\n28.\t Simsir\tA,\tThorner\tK,\tWaisman\tJ,\tCangiarella\tJ.\tEndometriosis\tin\t\nabdominal\tscars:\ta\treport\tof\t\tthree\tcases\tdiagnosed\tby\tfine-needle\t\naspiration\tbiopsy.\tAm\tSurg\t2001;\t67:\t984-9.\n29.\t Catalina-Fernandez\t I,\tLópez-Presa\t D,\tSáenz-Santamaria\t J.\tFine\tneedle\t\naspiration\tcytology\tin\tcutaneus\tand\tsubcutaneus\tendometriosis.\t\nActa\tCytol\t2007;\t51\t(3):\t380-4.\n30.\t Purvis\tR,\tTyring\tS.\tCutaneus\tand\tsubcutaneous\tendometriosis:\t\nsurgical\tand\thormonal\ttherapy.\tJ\tDermatol\tSurg\tOncol\t1994;20(10):\t\n693-5.\n31.\t Erkan\tN,\tHaciyanh\tM,\tSayhan\tH.\tAbdominal\twall\tendometriomas.\tInt\tJ\t\nGynecolObstet\t2005;\t89:\t59-60.\n32.\t Latham\tM,\tTaylor\tH.\tEndometriosis\tand\tinfertility:\tA\treview\tof\tthe\t\npathogenesis\tand\ttreatment\tof\tendometriosis-associated\tinfertility.\t\nObstet\tGynecol\tClin\tNorth\tAm.\t2012\tDecember;\t39(4):\t535–49.\n33.\t Majeski\tJ,\tCraggie\tJ.\tScar\tendometriosis\tdeveloping\tafter\tan\tumbilical\t\nhernia\trepair\twith\tmesh.\tSouth\tMed\tJ\t2004;97:\t532-4.\n34.\t Bozkurt\tM,\tSaid\tÇil\tA,\tKara\tBozkurt\tD.\tIntramuscular\tabdominal\t\nwall\tendometriosis\ttreated\tby\tultrasound-guided\tethanol\tinjection.\nClinical\tMedicine\t&\tResearch\t\t2014;\t12(3-4)160-5.\n\n27\nEndometrioma parietal. Rol del cirujano general. Reporte de casos y revisión de la literatura\nArchivos de Ginecología y Obstetricia.  2023; Volumen 61, número 1: 19-26","source_license":"CC0","license_restricted":false}