{"paper_id":"0e3408f5-17f6-44cf-9181-f568d1a2b90a","body_text":"RESUMEN\n\"ENDOMETRIOSIS VESICAL. DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO\"\nLa endometriosis es una enfermedad ginecológica muy frecuente en la que el tejido endometrial\naparece fuera de la cavidad uterina. En raras ocasiones la endometriosis afecta al tracto urinario,\nsiendo la vejiga el órgano más frecuentemente afectado. Un retraso en su detección puede conde-\nnar a la paciente a meses de morbilidad innecesaria.\nPALABRAS CLAVE: Endometriosis vesical.\nABSTRACT\n\"BLADDER ENDOMETRIOSIS. DIAGNOSTIC AND TREATMENT\"\nEndometriosis is a common gynecologic disease in which endometrial tissue is deposited outsi-\nde the normal confines of the uterine cavity. Rarely endometriosis involves urinary tract. The blad-\nder is the most frequent organ affected into this tract. A delay in detection can result in months or\nyears of morbidity.\nKEY WORDS: Bladder endometriosis.\nENDOMETRIOSIS VESICAL. DIAGNÓSTICO Y\nTRATAMIENTO\nJ. CASASOLA CHAMORRO, S. GUTIÉRREZ GARCÍA*, F. FERNÁNDEZ ROJO**,\nR. GUERREIRO GONZÁLEZ, V. DE BLAS GÓMEZ, F.J. GALLO ROLANÍA\nServicio de Urología. *Servicio de Ginecología. **Servicio de Anatomía Patológica.\nComplejo Hospitalario de León.\nActas Urol Esp. 27 (5): 394-396, 2003\n394\nACTAS UROLÓGICAS ESPAÑOLAS MAYO 2003\nNNOOTTAA  CCLLÍÍNNIICCAA\nL\na endometriosis es una enfermedad que afec-\nta al 4-15% de las mujeres en edad fértil 1,2.\nConsiste en la aparición de tejido endometrial,\nglándulas o estroma, fuera de la cavidad uterina.\nSu localización más frecuente es la pélvica con\nafectación del aparato genital. Sin embargo, en\nun 1% de casos se afecta el tracto urinario\n3,4 y en\nun 84% de estos la vejiga, seguida del uréter con\nun 15%, el riñón en un 4% y la uretra en 2%\n3,5,6.\nLa afectación vesical puede darse de forma aisla-\nda sin que se asocien otras lesiones, siendo su\ndetección dificultosa e importante para evitar\nmorbilidad y limitar la evolución de la afectación\ncon un rápido tratamiento.\nCASO CLÍNICO\nPaciente de 28 años sin antecedentes de inte-\nrés, que es remitida por su ginecóloga con el\ndiagnóstico de sospecha de endometriosis vesical\ntras el hallazgo en ecografía vaginal de lesión\nvesical con componente quístico. La paciente\nrefiere desde hace dos años síndrome miccional\nque fue tratado repetidamente con diversos anti-\nbióticos logrando alivios parciales. En la cistosco-\npia se objetiva uretra normal, vejiga con buena\ncapacidad que presenta lesión sesil en pared pos-\nterior con componente papilar en papila gruesa y\nquistes hemorrágicos (Fig. 1). El trígono adopta\nuna forma de V invertida al ser deformado por la\n\n395\nENDOMETRIOSIS VESICAL. DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO\ntracción que ejercen las lesiones, observándose\nuna gran proximidad entre los meatos. Se pro-\ncede a resección transuretral de la lesión, objeti-\nvándose la afectación del detrusor con áreas de\nhemorragia antigua entre sus fibras. El diagnós-\ntico se confirma al aislarse en los tejidos reseca-\ndos quistes y nidos de endometriosis (Fig. 2), con\ninmunohistoquímica muy positiva para recepto-\nres de estrógenos (Fig. 3) y escasamente positiva\npara receptores de progesterona. La paciente\nhizo seis meses de tratamiento con análogos de\nla GnRH. A los siete meses del tratamiento qui-\nrúrgico se realizó cistoscopia de control que fue\nnormal.\nDISCUSIÓN\nLa endometriosis es una enfermedad frecuen-\nte que en el 1% de casos afecta al tracto urinario,\nsiendo el órgano más afectado la vejiga. Se des-\ncriben dos tipos de endometriosis vesical, una\nforma primaria, en mujeres sin cirugía ginecológi-\nca previa, y una forma secundaria, en mujeres\ncon cirugía pélvica\n4,5, básicamente cesárea, en el\n50% de casos1,7. Aunque la etiología de esta afec-\ntación no está clara varias teorías intentan expli-\ncar su origen. Así, la teoría embrionaria (restos\nembrionarios plurivalentes), la metaplásica (ori-\ngen en el mesotelio celómico) y las inmmunológi-\ncas (fallo de inmunidad) han sido barajadas. Sin\nembargo es la teoría migratoria, ya sea por mens-\ntruación retrógrada a través de las trompas, por\nsiembra post-cirugía pélvica o siembra sanguínea\no linfática, la teoría más aceptada sobre el origen\nde la endometriosis urinaria\n1,2,6,7. Este tejido\nectópico que de una forma u otra llega a la vejiga,\nprolifera bajo el efecto de los estrógenos produ-\nciendo una reacción inflamatoria local, con fibro-\nsis y cicatrices\n1. Las pacientes refieren síntomas\ncíclicos premenstruales o catameniales, que\nincluyen polaquiuria, disuria, imperiosidad y dolor\nhipogástrico\n2,3, estando las hematurias cíclicas\npresentes tan sólo en un 30% de casos ya que las\nlesiones raramente ulceran la mucosa\n4,7. Grandes\nlesiones vesicales produciendo efecto masa son\nraras\n8. Sin embargo, en un 50% de casos puede\npalparse masa en el fórnix anterior4,7. A pesar de\nFIGURA 1. Imagen cistoscópica de un quiste endometrió-\nsico.\nFIGURA 3. Núcleos oscuros positivos para receptores de\nestrógenos en la glándula inferior endometriósica y nega-\ntivos en las otras dos glándulas, que corresponden a nidos\nde Von Brünn con epitelio urotelial. Inmunohistoquímica\nR.E. 20x.\nFIGURA 2. Glándulas con amplias luces plegadas rodea-\ndas de estroma endometrial entre fascículos de la mus-\ncular propia. H.E. 4x.\n\n396\nJ. CASASOLA CHAMORRO, S. GUTIÉRREZ GARCÍA, F. FERNÁNDEZ ROJO, Y COLS.\nesta sintomatología típica, el diagnóstico se alar-\nga en el tiempo 4,5 años 7. Establecida la sospe-\ncha clínica, la ecografía abdominal o transvagi-\nnal, la urografía o la TAC pueden aportar nuevos\ndatos\n2,5,8. La cistoscopia permite establecer un\ndiagnóstico en el 65-72% de casos 6, como suce-\ndió en el nuestro. En la cistoscopia las lesiones\nvesicales presentan cambios cíclicos. Son lesio-\nnes sólidas con halo edematoso, bullas o quistes\nazulados, que durante la menstruación aumen-\ntan de tamaño y pigmentación\n3,6. La imagen cis-\ntoscópica puede confundirse con un tumor vas-\ncular\n8 como varicosidades, angiomas, papilomas\ny úlceras inflamatorias, así como carcinoma\ninfiltrativo o metastásico. La biopsia transuretral\nnos da el diagnóstico definitivo, aislando glándu-\nlas endometriales distendidas por sangre y mate-\nrial necrótico con inflamación y extravasación\nhemorrágica\n6,7.\nDado que los casos de endometriosis vesical\nson escasos su tratamiento sigue siendo discuti-\ndo. El tratamiento de la endometriosis del tracto\nurinario es básicamente quirúrgico\n2,6, siendo de\nelección la resección transuretral2, sobre todo en\nlas formas intrínsecas que afectan básicamente\nal detrusor, existiendo alto riesgo de perforación\nsi la resección es completa y de recidivas si es\nincompleta\n5. Las formas extrínsecas que afectan\nserosa y peritoneo requieren cistectomía parcial\npara la extirpación de las lesiones\n2,7. Dada la\nclara dependencia hormonal de estas lesiones\nque se demuestra por inmunohistoquímica\n7 la\nasociación de supresión ovárica se considera fun-\ndamental para estas pacientes\n8. El tratamiento\ndefinitivo de la endometriosis sería la histerecto-\nmía con doble anexectomía, con la consiguiente\nregresión de las lesiones residuales. Sin embargo,\nsuele asociarse tratamiento hormonal a la cirugía\nya sea con anticonceptivos hormonales orales,\nprogestágenos o danazol\n1,3. En la actualidad son\nlos análogos de la GnRH el tratamiento más uti-\nlizado, al producir desensibilización hipotalámi-\nca, reducción de las gonadotropinas e inhibición\nla secreción estrogénica\n6,9. La duración del trata-\nmiento debe ser de 6 meses, siendo el efecto inde-\nseable más frecuente la reducción reversible de la\nmasa mineral ósea\n9. Con el tratamiento combi-\nnado se consiguen buenos resultados, recidivan-\ndo un 56% de los casos de endometriosis pélvi-\nca7. En caso de persistencia o recidiva de los sín-\ntomas la resección segmentaria de vejiga está\nindicada\n7. Se aconseja cistoscopia de control al\nfinalizar el tratamiento, que en nuestro caso fue\nnormal.\nEs importante reconocer los síntomas caracte-\nrísticos de la endometriosis del tracto urinario\npara prevenir un innecesario retraso de diagnós-\ntico y de tratamiento que podría desembocar en\nun aumento de la morbilidad, ya que no debemos\nolvidar, que no sólo las consecuencias de la obs-\ntrucción del tracto urinario o de tratamientos\ninnecesarios suponen un aumento del gasto asis-\ntencial, sino que se han descrito casos de trans-\nformación maligna de la endometriosis vesical\n7\nque deben mantenernos siempre vigilantes ante\nesta patología.\nREFERENCIAS\n1. SCHWARTZWALD D, MOOPPAN UMM, OHM HK,\nKIM H.: Endometriosis of bladder. Urology 1992; 39:\n219-222.\n2. LÓPEZ E, PRATS J, PRERA A, COMBALIA N.:\nEndometriosis vesical simulando un tumor vesical.\nArch Esp Urol 1992; 45: 158-160.\n3. OJEDA A, RODRÍGUEZ B, ALONSO A, CASTRO AM,\nBENAVENTE J, BARROS JM, NOGUEIRA JL.:\nEndometriosis vesical. Actas Urol Esp 1992; 16: 80-\n807.\n4. DONNEZ J, SPADA F, SQUIFFLET J, NISOLLE M.:\nBladder endometriosis must be considered as blad-\nder adenomyosis. Fertil Steril 2000; 74: 1175-1181.\n5. VERCELLINI P, MESCHIA M, DE GIORGI O, PANAZ-\nZA S, CORTESI I, CROSIGNANI PG.: Bladder detru-\nsor endometriosis: clinical and pathogenetic implica-\ntions. J Urol 1996; 155: 770-771.\n6. SHOOK TE, NYBERG L.: Endometriosis of the uri-\nnary tract. Urology 1988; 31: 1-6.\n7. PRICE DT, MALONEY KE, IBRAHIM GK, CUNDIFF\nGW, LEDER RA, ANDERSON EE.: Vesical endome-\ntriosis: report of two cases and review of the litera-\nture. Urology 1996; 48: 639-643.\n8. TARRAGONA J, DE TORRES I, MOROTE J, LÓPEZ-\nPACIOS JL, DE TORRES A.: Arch Esp Urol 1997; 50:\n74-76.\n9. ROCK JA, MARKHAM SM.: Pathogenesis of endome-\ntriosis. Lancet 1992; 340: 1264-1267.\nDr. J. Casasola Chamorro\nC/ Santo Toribio de Mogrovejo, 70 - 5º I\n24006 León\n(Trabajo recibido el 20 septiembre 2002)","source_license":"CC0","license_restricted":false}